El vicepresidente primero del Gobierno regional, Fernando Lamata, apeló a la colaboración entre las instituciones y los empresarios del campo para solucionar el problema planteado por el asentamiento de más de un millar de inmigrantes junto al trasvase Tajo-Segura en la Herrera (Albacete).
Fernando Lamata respondió así al ser preguntado por los periodistas de Albacete por la petición de ayuda efectuada por el alcalde de la localidad, que cuenta con 400 habitantes, ante la presencia de 2.000 inmigrantes, en su mayoría rumanos, en la zona de seguridad del trasvase.
El vicepresidente del Gobierno autonómico apuntó que no existen "medidas milagrosas" para solucionar este tipo de situaciones aunque dejó claro que "la medida principal es atender a la vida y la seguridad de las personas", así como garantizar su atención sanitaria.
Lamata apuntó además que los inmigrantes, que trabajan en las diferentes campañas agrícolas y ahora esperan el comienzo de la vendimia, viven en condiciones precarias y que "este modo de acampar no es ideal". Consideró al respecto que lo ideal sería "que pudieran contar con contratos de trabajo y unas instalaciones más adecuadas y preparadas con tiempo suficiente", dijo.
En este sentido, auguró que todas estas medidas se irán consiguiendo "año a año", en colaboración con el Gobierno de España, las organizaciones agrarias, la Inspección de Trabajo y la vigilancia de las Fuerzas de Seguridad del Estado, "que están haciendo un magnífico trabajo", manifestó.
En todo caso y según el vicepresidente regional, cada año mejoran las condiciones de las personas que trabajan en la recogida del ajo, la cebolla y posteriormente la vendimia. En todo caso, Lamata sostuvo que cada año mejoran las condiciones
de las personas que trabajan en la recogida del ajo, la cebolla y,
posteriormente, en la vendimia.
Situación de vigilancia, pero no de alerta
Con estas palabras se refirió Fernando Lamata a la plaga de topillos que afecta a Castilla-León. "Estamos en una situación no de alerta, pero sí de vigilancia y de atención a un problema grave en la Comunidad vecina", dijo.
Lamata afirmó que la plaga de roedores no afecta a las provincias limítrofes de Castilla-la Mancha, pero aseguró que las Consejerías de Medio Ambiente y Agricultura están en comunicación con el Gobierno central.
El vicepresidente primero subrayó que "no hay riesgo inmediato en nuestra región y los expertos no han recomendado que se adopte ninguna medida extraordinaria, sino que estemos en comunicación permanente con las autoridades del Gobierno de España", aseguró.
Fernando Lamata ofreció la colaboración del Gobierno castellanomanchego a la Comunidad de Castilla-León.