Las Naciones Unidas invitan a reflexionar a los ciudadanos del Mundo, el día 11 de octubre sobre los Desastres Naturales. Como están muy relacionados con el Medio Ambiente, cuatro meses antes, el 5 de junio se celebró el Día Mundial del Medio Ambiente.
Mantener viva la atención de los hombres y mujeres sobre la necesidad de proteger el Medio Ambiente, frenar el Cambio Climático y defendernos de los Desastres Naturales, es sensibilizar a la población mundial del primer y más importante problema global que hoy mantienen Naciones Unidas en los primeros años del Tercer Milenio.
Según la Teoría del Conflicto, el Hombre ha vivido, desde el principio de su existencia, en un permanente Conflicto Interhumano, que con demasiada frecuencia le ha llevado al enfrentamiento bélico de la Guerra. Ha dedicado todas sus energías a prepararse para hacer la Guerra a sus vecinos, o defenderse ante el temor de ser atacado. Y así llegamos al momento actual, en que los 192 Estados Miembros de Naciones Unidas tienen organizada su Seguridad y su Defensa, con los Ejércitos correspondientes de Tierra, Mar y Aire, que consumen buena parte de sus Presupuestos y dedican cuantiosos medios a la investigación
Pero el Hombre del Tercer Milenio es el que ha desarrollado más su inteligencia y ha descubierto que en relación a la Naturaleza tiene planteados tres grandes Retos en los que se comporta de manera diferente e incluso contradictoria. En relación al Medio Ambiente, que debe cambiar su actividad, pasar de predador a protector. Con el Cambio Climático, al que debe frenar, y con los Desastres Naturales ante los que se convierte en victima impotente.
Sobre el Medio Ambiente está convencido que es su predador, quién daña el Medio Ambiente desde la Revolución Industrial del siglo XIX y durante el XX. Que ha contaminado la atmósfera, ríos, pantanos, mares, etc. Contribuye de forma alarmante a la desertización y crea residuos nucleares que mantienen su actividad miles de años y son difíciles de eliminar.
Durante mucho tiempo los científicos han estado divididos, unos lanzaban mensajes alarmantes sobre esta actividad dañina de los humanos, mientras otros consideraban excesiva la preocupación. Eran los partidarios de creer en la capacidad de la Naturaleza del Planeta Tierra de autorregularse y continuar sus lentos ciclos evolutivos.
Pero en estos primeros años del Tercer Milenio, la Comunidad Científica Internacional ha convencido a Naciones Unidas que los daños causados al Medio Ambiente, aceleran el Cambio Climático, ponen en peligro la vida humana y de muchos de los biosistemas existentes.
En consecuencia, Naciones Unidas han incrementado la atención a los tres Retos y a su sensibilización. Utiliza medios prácticos en busca de soluciones por medio de las Cumbres Mundiales que cada vez tienen más participación de Estados y de asistentes expertos. Los nombres de Kyoto (1998), Nairobi (2006) son ya mundialmente conocidos, pues los Medios de Comunicación informan de sus celebraciones, objetivos, planteamientos, debates, resultados obtenidos y postura de los Estados que no los han ratificado así como las razones que alegan. La próxima Cumbre sobre el Cambio Climático tendrá lugar en Bali, a finales de 2007.
Los Desastres Naturales, cualquiera que sea su clase, intensidad o área geográfica donde se produzcan, tienen factores comunes: aterrorizan a los hombres y mujeres que los padecen, se sienten impotentes para evitarlos, tratan de sobrevivir huyendo de las zonas afectadas, con intenso dolor ante la pérdida de sus casas y bienes, de los muertos y heridos que provocan los daños físicos, incrementados por las lesiones psíquicas sufridas por los afectados, que en ocasiones duran años o toda la vida.
El desbarajuste producido en los cargos políticos y administrativos es frecuente y causa de no adoptar decisiones acertadas en situaciones de crisis. Se perturba la vida de los ciudadanos, motiva que las ayudas no sean adecuadamente distribuidas, lleguen tarde en muchas ocasiones y además se generen saqueos y robos, que las autoridades locales no pueden impedir, aumentando el dolor de las personas afectadas.
Los terremotos, huracanes, tormentas eléctricas, tsunamis, volcanes, inundaciones, sequías o incendios, afectan dolorosamente a los humanos y la reconstrucción de lo destruido suele tener un ritmo mucho más lento del previsto y deseado.
Todos los dolorosos efectos mencionados se han producido en estos recientes cataclismos: en el terremoto de Perú (15-08-07), con más de 550 muertos, un millar de heridos, 200.000 personas sin hogar, y tres ciudades casi prácticamente destruidas. En el Incendio de Grecia (24-08-07), con más de 63 muertos, 150 pueblos quemados, 190.000 hectáreas calcinadas, miles de hogares derruidos. Se salvaron algunas antigüedades históricas como la Antigua Olimpia, pero muchas otras fueron pastos de las llamas, pues el costosísimo sistema antiincendios instalado para preservar la zona de las ruinas históricas no funcionó por falta de mantenimiento. En el huracán KATRINA que devastó Nueva Orleáns (29-08-2005), hace tres años. Causó 1.500 muertos y un éxodo de población de varios centenares de miles de ciudadanos que no han regresado. 40.000 familias viven actualmente en caravanas y remolques. La reconstrucción del antiguo muro para evitar nuevas inundaciones, lleva un retraso de cuatro años. Y esto sucede en los Estados Unidos de América, primera potencia mundial.
Dado que la investigación sobre cada uno de los Desastres Naturales es todavía precaria, y no se tiene igualdad de conocimientos de cada desastre natural, no es posible crear planes o teorías concretas y referidas a cada uno de ellos, sobre cómo evitar los terremotos, volcanes, tsunamis, etc. Tenemos que conformarnos con tratar de Prevenirlos y adoptar medidas para paliar los daños humanos y materiales en las situaciones de crisis que provocan. La excepción creo la señalan dos consecuencias del calentamiento climático del globo, específicamente del agua de mar que ha producido dos efectos palpables, sobre los que actúa la investigación con datos objetivos. Sus pronósticos pueden tomarse con un elevado grado de verosimilitud y acierto. Me refiero a los huracanes y a la perdida de masas de hielo en el Océano Ártico y en la Antártida. Salvo en los dos casos mencionados, solamente podemos actuar por medio de la PREVENCIÓN de Desastres Naturales.
El calentamiento de los Océanos y el aumento de la evaporación del agua, provoca HURACANES más frecuentes y de mayor intensidad. Basta un pequeño aumento de temperatura en la superficie de los océanos para que muchas tormentas tropicales se trasformen en huracanes.
A su vez, el calentamiento climático está derritiendo el hielo polar, pero los científicos no esperaban que se efectuara con una rapidez que les resulta alarmante.
Para la Prevención juegan un papel muy importante la observación de origen espacial, como la teledetección desde el espacio y el tratamiento, evaluación, análisis y explotación de los datos obtenidos. Hacen falta no solo sensores en el espacio, también ha de existir una infraestructura en tierra capaz de gestionar la información, para ser utilizada como un medio de alerta rápida, y poder tener la capacidad de reacción en tiempo adecuado.
En 1998 la Unión Europea pensó en crear un sistema global de observación para tener información, gestionar los riesgos causados por fenómenos naturales y también los derivados de actividades humanas. Así apareció el sistema GMES (Global Monitoring for Environment and Security). El Centro de Satélites de la Unión Europea (EUSC) y otros análogos existentes en Estados Unidos y otros países permitirán reducir los Desastres Naturales, en una pequeña proporción. El día que los Ejércitos actuales, preparados para participar en el Conflicto Interhumano de la Guerra, se hayan transformado en las que denomino ORGANIZACIONES ECOLÓGICAS, LOGISTICAS Y TECNICAS (OELT) “Cascos Verdes”, se habrán aumentado las posibilidades de ayuda y recuperación en los desastres. Su misión ecológica será esencialmente logística, técnica y defensiva ante los Desastres de la Naturaleza, con la finalidad de poder acudir rápida y eficazmente a todos los lugares donde se haya producido un cataclismo, y socorrer a los afectados, e iniciar lo antes posible las labores de reconstrucción de las infraestructuras destruidas.
El cambio y la evolución es una constante en la vida de los seres humanos y las palabras también cambian de significado. UTOPÍA en el Diccionario de la Lengua Española de los años 70 era “Plan, Proyecto, Doctrina o sistema halagüeño pero irrealizable”. Ahora, por Utopía se entiende en el Diccionario del año 2001: “Plan, Proyecto, Doctrina o sistema optimista que parece como irrealizable en el momento de su formulación”.Hace 50 años las ideas de Jean Monnet y Robert Schuman, en el Tratado de Roma (1957) de una Europa en la que no volvieran a enfrentarse alemanes y franceses, era una utopía. Hoy es una realidad y hasta estudian en el Bachillerato los jóvenes franceses y alemanes un mismo libro de historia “Europa y el mundo después de 1945”, para tener la misma visión e interpretación de los acontecimientos ocurridos en los últimos 62 años. La salida al espacio exterior era un sueño utópico. En 1969 la llegada del Hombre a la Luna, lo hizo una realidad y se acabó la utopía. Que no se fumará en los puestos de trabajo, metros, etcétera, era una utopía hace 20 años. Hoy no lo es.
El que denomino Hombre Ecológico del Tercer Milenio, Sujeto de Política Internacional, continuador del Homo Sapiens y del que se hablará mucho en el futuro, podrá comprobar, en un largo periodo de tiempo difícil de precisar, que si bien lo anteriormente expuesto, es una Utopía en el momento de darlo a conocer, año 2007, se convertirá en una Realidad tangible y se habrán reducido los efectos de los Desastres Naturales en un elevado y eficaz tanto por ciento. Estará en camino de lograr una reducción de los Desastres Naturales y una mayor protección de los seres humanos.