La huelga que ha paralizado Francia durante toda la jornada de ayer jueves continuará el viernes Tanto los sindicatos de la red ferroviaria (SNFC) como los transportes parisinos (RATP) han advertido de que prolongarán los paros durante buena parte del día, lo que dará lugar a "perturbaciones sensibles" en la actividad del país.
La decisión afectaría, en principio, a toda Francia en lo que respecta al trazado ferroviario y muy especialmente a París, que seguirá experimentando paros en autobuses, metros y algunos trenes de cercanías. ¿La razón? Según los sindicatos la puesta en marcha se realizará de forma progresiva, lo que hará que menos de la mitad de los metros funcionen durante la mañana en la capital gala y que el tráfico ferroviario sólo se normalice poco a poco a partir de media tarde.
La huelga ha tenido un seguimiento masivo. Sólo alrededor del 5% de los trenes programados circularon, y la dirección de la compañía de ferrocarril SNCF reconoció que casi las tres cuartas partes de sus trabajadores se habían sumado al paro. Y tanto en París como en otras 28 ciudades el transporte urbano se vio "fuertemente perturbado", informa Efe.
La movilización tuvo menos visibilidad en el sector de la energía, donde las direcciones de EDF y GDF anunciaron proporciones de huelguistas de algo más del 50%, mientras las centrales las elevaban a horquillas de entre el 60 y el 90%.
También hubo huelgas de solidaridad de colectivos no directamente afectados por los regímenes especiales, como correos, las oficinas del desempleo o la educación, pero allí el seguimiento fue reducido, informa Efe.
Nicolas Sarkozy ha perdido el estado de gracia cinco meses después de su elección. Personalmente porque Cecilia ahueca del Elíseo. Y políticamente porque los sindicatos le han organizado un 'jueves negro' para obligarle a desistir intimidatoriamente en la reforma de los regímenes especiales.
Los parisinos han optado por las bicicletas para eludir los efectos de la huelga. El presidente de la República quiere terminar con los privilegios de que gozan 1,6 millones de empleados y jubilados en el sector público, pero resulta que muchas de las categorías concernidas –trenes, autobuses, energía, etcétera- tienen en sus manos la paralización efectiva de Francia. En España la huelga de los ferrocarriles franceses (SNCF) obligó a Renfe a paralizar todos sus enlaces que pasan por territorio galo hasta las 20.00 horas.
****El Gobierno evita caer en un error
Vienen a la memoria, por tanto, las movilizaciones que neutralizaron el país en 1995. O sea, cuando Alain Juppé quiso llevar a cabo la misma iniciativa social. No pudo hacerlo porque las huelgas se prolongaron salvajemente. De hecho, el primer ministro francés fue constreñido a dimitir y a dejar en el limbo las reformas que ahora promete Sarkozy.
'Sarko' ha aprendido del escarmiento de 1995. Hasta el extremo de que el Gobierno francés "juega" con anticipación y evita caer en el error de subestimar la fuerza sindical. Xavier Bertrand, ministro de Trabajo, aseguró que la huelga iba a ser "masiva y fuerte". No habrá, por tanto, guerra de cifras ni controversia sobre el grado de adhesión.
Partiendo de un razonamiento cautelar: los periódicos del 19 de octubre titularán que la movilización, "según lo previsto", ha sido un éxito. O sea, que el Gobierno había calculado con acierto las dimensiones de la protesta.
Todo lo contrario de cuanto le sucedió a Alain Juppé, condenado al infierno por haber declarado que "no retiraría la reforma a menos que hubiera dos millones de manifestantes"...Le hicieron caso: hubo dos millones.
****Sarkozy anuncia que se separa el día que afronta su primera gran huelga
Nicolas Sarkozy ha invertido casual o maquiavélicamente la parrilla informativa de los telediarios. La noticia del día tenía que ser la huelga de transportes que le han organizado los sindicatos, pero el anuncio del divorcio pesa bastante más que las movilizaciones, las estaciones desiertas y el ajetreo de los parisinos cabreados.
Y es que el Elíseo no ha podido resistirse durante más tiempo al clamor de la prensa. Todos los periódicos y todas las revistas aludían esta mañana a la ruptura matrimonial. Así que la unanimidad ha encontrado respuesta en un sucinto comunicado oficial.
Exactamente en 15 palabras: "Cecilia y Nicolas Sarkozy anuncian su separación por consentimiento mutuo. Ellos no harán comentario alguno", reza el texto divulgado a las 13.23 horas. Horas después la oficina del presidente francés ha aclarado que en realidad la pareja "se ha divorciado de mutuo acuerdo", matizando el comunicado anterior, según informa la agencia Reuters.
Pocas palabras para una relación de 11 años, aunque la opinión pública lleva varias semanas preparándose para la noticia. Sarkozy se convierte en el primer jefe de Estado francés que se divorcia.
Y podría haberse resistido a hacerlo, puesto que su estado de inmunidad presidencial le preserva de colocarse delante de cualquier jurisdicción. Es una vieja prerrogativa "absolutista" que Sarko no ha querido utilizar. Quizá porque su mujer ya había cumplido con la misión de ayudarle a llegar al trono del Elíseo.
De acuerdo con la televisión francesa, Cecilia Sarkozy estuvo el lunes por la mañana en la localidad de Nanterre (afueras de París) para depositar ante un juez de asuntos familiares una demanda de divorcio. Compareció supuestamente acompañada por un letrado del gabinete de Georges Keijman, mientras que Nicolas Sarkozy se habría valido de sus privilegios y ocupaciones para recibir la visita del juez en la jornada del martes.
El matrimonio no había vuelto a dejarse fotografiar junto desde las vacaciones de agosto en Estados Unidos. Es más, Cecilia Sarkozy se ha resistido a participar en cualquier acto público desde la fiesta nacional del 14 de julio. Ni siquiera quiso rentabilizar en Sofía su papel en la liberación de las enfermeras búlgaras. Sarkozy viajó solo el pasado 4 de octubre. También va a hacerlo la próxima semana camino de Marruecos. Estrenando su condición de presidente separado.
Ya en su última aparición juntos se barruntaba el infeliz desenlace. Aquel día, ante miles de invitados, el presidente elogió la "belleza" de su esposa -quien no pareció apreciar esa declaración pública de amor-, y confesó en privado a los periodistas que Cécilia era su "única preocupación".
Cécilia Sarkozy, que se reivindica como una mujer "libre", dijo en 2005: "¿Convertirme en Primera Dama? Eso me parece un tostón. No soy políticamente correcta (...). No entro en el molde".
Nicolas y Cécilia Sarkozy, de 52 y 49 años, respectivamente, casados en segundas nupcias en 1996, estuvieron separados en 2005 y se reconciliaron en 2006, cuando se calentaba la campaña para las Presidenciales que llevaron al político conservador al Elíseo el pasado mayo.
****Amagan taxistas con "huelga de 24 horas en Washington"
Agrupaciones de taxistas de la capital estadunidense anunciaron hoy el inicio de una huelga de 24 horas en protesta por la decisión del alcalde de cambiar el cobro de tarifas del sistema de zonas al de tiempo-distancia.
Los taxistas de Washington, a diferencia de los de la mayoría de ciudades de Estados Unidos, usan un sistema de zonas urbanas bajo el cual ningún viaje por pequeño que sea es menor a 6.50 dólares y donde una cuadra adicional de distancia implica aumentos de cuotas.
Residentes de la capital se han quejado por años de que el sistema de cobro por zonas es confuso y se presta a abusos por parte de los choferes, además que encarece el costo de viajes cortos.
Adrián Fenty, el alcalde demócrata de Washington, decidió por ello implementar en fecha próxima, aún por definir, el sistema tradicional de medidor por distancia-tiempo, en lo que se espera abarate el cobro de taxis, en especial en viajes cortos.
Pero el Taxicab Industry Group, que representa a varios taxistas de la capital, anunció este jueves que realizará una huelga de 24 horas en Halloween, que se celebra el 31 de octubre.
Algunos taxistas argumentan que el cambio de tarifas afectará no sólo a las empresas o taxistas, que deberán afrontar el costo del taxímetro, sino a los clientes que realicen viajes de extremo a extremo de la capital estadunidense.