Después de que el martes el Congreso de los Diputados volviera a rechazar la ilegalización de ANV, planteada por segunda vez en cinco meses, el ministro se enfrentó veinticuatro horas después en la sesión de control a tres preguntas del Grupo Popular insistiendo en la cuestión.
Abrió fuego el secretario de Seguridad y Libertades del PP, Ignacio Astarloa, quien afirmó que el Gobierno "no mueve un dedo" para ilegalizar ANV pese a que, en su opinión, cuanta ya con "todas las pruebas".
A su juicio, ello se debe a que Bermejo fue nombrado para "enterrar" la Ley de Partidos y a que se ha decidido no aplicarla por motivos políticos. "Hablamos de inaplicar la ley por motivos políticos en el principal problema que tiene España", proclamó.
Bermejo replicó que abrir o no ese procedimiento depende de las pruebas, recordando que el Tribunal Constitucional, cuando avaló la anulación de la mitad de las listas de ANV en las municipales, ya avisó de que ilegalizar esa formación en aquel momento habría sido "desproporcionado".
Según explicó, el Gobierno no ha estado "detenido", sino "trabajando continuamente y observando", pero "la clave seguirán siendo las pruebas. "Cuando hay pruebas, se actúa. Ésa es la jugada procesal --enfatizó--. Hay que tener paciencia en el acopio de las pruebas, sutileza en la interpretación jurídica y respeto a la ley".
La diputada catalana Dolor Nadal insistió recalcando que el Gobierno ya tiene "todas las pruebas" y que "su pasividad es culpable". "Eso requiere una rectificación porque moralmente es execrable", aseveró. Tras tachar de "arrogante" al ministro, Nadal llegó incluso a decir que el Ibarretxe, "tiene más razón que un santo" cuando dice no entender que el Gobierno no negocie con él lo que se negoció con Batasuna.
Pedante, arrogante y prepotente
Bermejo insistió en que se necesitan pruebas y advirtió al PP de que se equivoca el punto de mira: "El enemigo no somos nosotros, sino el otro, el que intenta destruir la convivencia --comentó, en alusión al mundo de ETA--, No hagan de voceros de ellos y ayuden al Gobierno".
Volvió a la carga Eugenia Martín Mendizábal, quien llamó a Bermejo "pedante", además de "arrogante" y "prepotente", y le pidió que no cuente "tonterías". "Gracias por su amabilidad, ha estado muy suave", le replicó el ministro.
Para Martín Mendizábal, la negativa del Gobierno a ilegalizar ya a ANV y el PCTV "suena a negociación", a "sorteo" y a "tongo político". A su juicio, la mayoría de los españoles ya no se fían del Ejecutivo en esta materia.
Nuevamente Bermejo volvió a remitirse a las pruebas y a la sentencia del Tribunal Constitucional, pidiendo al PP que respete la Justicia. "Además de pedante, le resultaré cansino, porque le recuerdo que el TC ya dijo que ilegalizar ANV hubiera sido desproporcionado. Se lo voy a repetir despacito, que estoy convencido de que seguro que me entiende", concluyó con sorna.