www.diariocritico.com

Cañada Real pide una comisión institucional para legalizar sus viviendas

sábado 27 de octubre de 2007, 18:47h
Actualizado: 28 de octubre de 2007, 17:57h
Miles de vecinos de la Cañada Real Galiana, la mayoría de origen magrebí, se manifestaron de forma pacífica frente a la Junta Municipal de Villa de Vallecas para pedir una solución dialogada al conflicto existente en esta zona de la capital.
Los manifestantes, que mostraron su rechazo "contundente" a los derribos que se produjeron los pasados días 8 y 18 de octubre en la Cañada Real, solicitan que se legalice la situación de las viviendas allí construidas, muchas de ellas en pie desde hace 40 años, y que se cree una Comisión en la que participen la Comunidad de Madrid, los ayuntamientos implicados y representantes vecinales.

"No creemos que el realojo sea la solución global al problema, aunque puede ser válida para determinadas circunstancias", afirmó durante la lectura de un manifiesto Miguel Martín, uno de los portavoces de la Coordinadora que agrupa a las cuatro asociaciones existentes en la Cañada, para quien los realojos producidos hasta el momento se han realizado "en precario".

Aceptarían un nuevo trazado
Asimismo, Martína anunció que la Coordinadora se está planteando solicitar la convocatoria de una manifestación frente al Ayuntamiento de Madrid, para poner de manifiesto el rechazo de "cualquier medida de fuerza que se haya tomado sin un estudio en detalle" porque, según concretó, en la Cañada "existen situaciones muy diversas que requieren de soluciones específicas".

Además, destacó que los vecinos están de acuerdo con la solución planteada por el fiscal de Medio Ambiente de Madrid, Emilio Valerio, que propone un trazado alternativo a la Cañada, puesto que, apuntó Martín "tan complicado es retroceder a la situación inicial sin asentamientos como legalizar un urbanismo sin orden".

Condena a la "violencia" del desalojo

Por su parte, Mustafá, uno de los portavoces de los vecinos de origen magrebí, ha condenado la "violencia" que emplearon las Fuerzas de Seguridad del Estado en los desalojos, que "provocaron 30 heridos, con la consecuencia extremadamente grave para una mujer embarazada que perdió a su bebé y para un hombre que ha perdido la visión de un ojo".

Mustafá ha lamentado la "situación de precariedad" y los "niños sin techo" que han dejado los desalojos, algo que a su juicio "vulnera aún más los Derechos Humanos".

"Queremos una solución no sólo judicial, sino social, social y social", ha agregado coreado por la multitud de manifestantes, compuesta principalmente por hombres magrebíes acompañados de sus hijos, que participaron activamente en la protesta y portaron pancartas.

Miedo
Entre todos los asistentes, destacó el caso de Zacarías, un joven marroquí a punto de casarse antes del derrumbe de su casa, situada junto a la incineradora de Valdemingómez, y que ha tenido que trasladarse a vivir a casa de sus padres, también edificada en la Cañada Real.

Zacarías, que vive en esta zona desde que llegó a España hace siete años, ha asegurado que con su sueldo de 800 euros mensuales "no puede pagar el alquiler de un piso" y denunció que "desde que llegaron las máquinas, todos los niños tienen miedo".

Villa de Vallecas, contra la legalización
Muchos vecinos de Villa de Vallecas, como Mamen Peña, también se acercaron a los periodistas para expresar su rechazo a la existencia de casas ilegales, puesto que, en su opinión, si los habitantes de la Cañada quieren un piso deben "pagarlo", tal y como "hace todo el mundo".

La protesta, que finalizó con una sentada pacífica de tres minutos, contó con el apoyo de IU en el Ayuntamiento de Madrid, en cuya representación asistió la concejala Milagros Hernández, quien pidió que el problema se aborde "desde la legalidad" pero "estudiando caso por caso" y "de forma tranquila y consensuada".
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+
0 comentarios