La Comunidad de Madrid ha retirado un total de 255.000 artículos del mercado, desde el mes de enero, especialmente lámparas y juguetes, por no cumplir con la normativa de seguridad existente.
Así lo ha anunciado este domingo el consejero de Economía y Consumo, Fernando Merry del Val, quien ha destacado que estas retiradas sitúan a la región como la más "activa" de toda España en cuanto a notificaciones (93) de productos peligrosos para los consumidores.
Asimismo, el consejero ha explicado que "en reiteradas ocasiones" ha pedido al Gobierno de la nación que se incrementen los controles a los objetos de consumo desde su entrada en España, puesto que, en su opinión, "si las aduanas hicieran bien su trabajo, los madrileños nos evitaríamos muchos de estos productos inseguros".
Entre las alertas notificadas en la Comunidad destacan, según ha explicado la directora general de Consumo, Carmen Martínez de Sola, las lámparas y otros artículos de iluminación (el 18 por ciento de los artículos incautados), así como las relacionadas con juguetes (que representan el 17 por ciento de los avisos emitidos).

Por este motivo y también debido al comienzo de las Navidades, la Consejería de Economía ha puesto en marcha un refuerzo para controlar de manera especial los productos dirigidos a los niños, según ha apuntado Martínez de Sola. El material eléctrico y los pequeños electrodomésticos configuran el 11 por ciento de las mercancías apartadas, mientras que el 9 por ciento fueron notificaciones -en muchos casos realizadas por los comerciantes o por los propios consumidores- relativas al campo de la puericultura.
En cuanto a las causas para emitir estas alertas, destacan las deficiencias en el diseño de los artículos, que pueden implicar accidentes, como ocurre con electrodomésticos que se calientan en exceso, o juguetes con piezas excesivamente pequeñas o que se desprenden y rompen con facilidad, con el consiguiente riesgo para los niños.
El consejero ha destacado el caso de un juguete compuesto por piezas del cuerpo humano que aumentaban 650 veces su tamaño y que, por lo tanto, podrían producir graves riesgos en el estómago de los pequeños en caso de que se las tragasen. También se han mostrado otros productos retirados, tales como un mini-quad cuya carcasa se rompe con facilidad en aristas cortantes y cuyo depósito para la gasolina no se encuentra convenientemente aislado.
Otros artículos son retirados de las tiendas al no cumplir con la información obligatoria, como la edad para la que van destinados en el caso de los juguetes, por no traer instrucciones en castellano o por carecer del marcado CE, que acredita la conformidad del producto con las exigencias de seguridad.