Xosé Cuiña desempeñó un importante papel político durante los trece primeros años del Gobierno de
Manuel Fraga y fue considerado su delfín político hasta que fue destituido en enero de 2003 como consejero de Política Territorial tras confirmarse que empresas de su familia vendieron material para limpiar las costas afectadas por la marea negra del 'Prestige'.
Uno de los máximos exponentes del conocido como sector de la boina del PP gallego, Xosé Cuiña era natural de Lalín, ciudad de la que fue alcalde durante once años, desde 1979. En 1989 fue elegido diputado en el Parlamento gallego y un año después fue nombrado secretario general del PPdeG, cargo que ostentó durante diez años.
Lamentos de Fraga

El ex presidente de la Xunta, Manuel Fraga, lamentó la
"mala noticia" y destacó sobre su figura política que siempre mantuvo
"su personalidad y su lealtad a Galicia y al partido" cuando atravesaron
"momentos difíciles".
Preguntado por episodios como la crisis del PP que en septiembre de 2004 puso al partido al borde la ruptura, Fraga se reafirmó en que "siempre" mantuvo con el que fue su 'delfín' político "la mejor relación personal".
Como prueba de la relación personal que aún lo seguía uniendo a Cuiña, el presidente fundador del PP subrayó que estuvo "comiendo en su casa hace apenas unas semanas", por lo que mostró su "sentimiento profundo, por él, por su amistad, por su familia y por Galicia".
Manuel Fraga recordó los "muchos años de trabajo" del político natural de Lalín (Pontevedra) y lo definió como "un hombre eficiente" en los años que estuvo en su Gabinete desde 1989 hasta 2003, cuando fue obligado a dimitir tras demostrarse que empresas de su familia vendieron material para la limpieza de las playas afectadas por la catástrofe del 'Prestige'.