SALE A ESCENA EL HOMBRE QUE NUNCA SE RINDIÓ
Desde muy de mañana, mientras políticos, empresarios y profesionales distinguidos se repartían entre el hotel Ritz, para el desayuno del Foro Nueva Economía con Manuel Chaves, y el hotel Intercontinental, para el desayuno del Foro Europa Press con el primer ministro turco Erdogan –y este Off The Record hacía doblete aprovechando la hora y cuarto de diferencia entre el inicio de ambos actos–, Madrid era un hervidero de rumores que se confirmaban oficialmente por la tarde con el anuncio de que Manuel Pizarro será el “hombre de la economía” de la candidatura del PP, y por tanto, vicepresidente económico si Rajoy ganase las elecciones de marzo y formara gobierno. El terco aragonés que fue capaz de torcer el brazo al intervencionismo político de Montilla y defendió con éxito el dinero de sus accionistas da el salto a la política en condiciones extraordinarias, con un muy alto índice de conocimiento y excelente valoración por los electores. Funcionó la lógica. Con la economía, por la crisis que ya solo niega Rodríguez Zapatero, en el centro de la campaña y de la inquietud de los ciudadanos, el PP necesitaba un peso pesado capaz de trasmitir confianza. Lo decíamos en este Off The Record: Rodrigo Rato está en otras cosas, Luis de Guindos se encuentra cómodo en el ámbito financiero y de negocios, Arias Cañete tiene pegada política y es simpático, pero no se le presumen demasiados conocimientos de economía… Pedro Solbes está en sus horas más bajas, se le nota que no cree lo que está obligado a decir por coherencia y disciplina, pero sabe economía y no cualquiera puede noquearle.
AUMENTA EL NERVIOSISMO EN FERRAZ
Desde ayer, todo ha cambiado. Cabe suponer que el PP se apresurará a reclamar un debate específico sobre economía. En un eventual cara a cara televisado entre Solbes y Pizarro, el turolense tiene todas las de ganar. Los datos de la realidad le ayudan, sabe economía, tiene una bien acreditada capacidad dialéctica y una imagen excelente. Pizarro es además hombre que no se lanza a una piscina sin agua y que habrá revisado muy cuidadosamente, y muy bien asesorado, los datos de las últimas encuestas antes de dar el “sí”. Por su parte, Rajoy ha sacado por fin un conejo de la chistera. Una cosa es querer que alguien gane y otra muy distinta creer que va a ganar. Antes y ahora son muchos los empresarios y profesionales deseosos de que gane el PP, pero hasta hace bien poco el ambiente era de generalizado escepticismo. Ahora, ese “efecto Bandwagon” que tanto gusta citar a los sociólogos electorales empieza a moverse en la dirección del PP, pero harían mal en descuidarse en Génova, porque Rodríguez Zapatero y su equipo son gentes de recursos y van a vender cara su piel. Los nervios crecen en Ferraz en la misma proporción en que se reduce a cero la ventaja socialista en los sondeos. Todo vale cuando todo está en juego, cuando cabe incluso la ominosa posibilidad de convertirse en el primer presidente elegido, de la actual etapa democrática, que no alcanzase el segundo mandato. La “noche de los cuchillos largos” podría vivirse en Ferraz.
LA “ALIANZA DE CIVILIZACIONES” VENDE POCO
Sin pena ni gloria. De momento, ayer, en Madrid, la costosa puesta en escena de la llamada Alianza de Civilizaciones se quedó en nada, pasó casi desapercibida pese a la presencia de Erdogan, un político sin duda alguna a tener en cuenta, que se mostró en el desayuno de Europa Press como buen orador y hábil dialéctico –fue chispeante su énfasis en diferenciar “musulmán” de “islamista”–, pero también consciente de que tiene todavía difícil su ambición de presidir el ingreso de Turquía en la Unión Europea. No es sólo Sarkozy el que se opone, aunque sea el que pone más voz o da más la cara de una posición que muchos otros dirigentes europeos comparten.
EN TIEMPO ELECTORAL TODO MADRID ES UN FORO
Así que llegan unas semanas de animados “efectos especiales”. No va a caber un alfiler hoy, en el Ritz, en el desayuno del Foro Nueva Economía con Mariano Rajoy, y no pocos repetirán compañero de mesa en el almuerzo, en el Club Siglo XXI, con el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, que además de convencido liberal, es hombre sin pelos en la lengua. Acercarse a Manuel Pizarro necesitará paciencia y sólidas influencias. De aquí a fin de febrero, cada día tendrá, además de su afán, dos o tres actos con más o menos directa connotación electoral. Para los aficionados, conviene apuntarse en agenda, en el capítulo de imprescindibles, el desayuno de Europa Press del día 21 con Esperanza Aguirre y el del Foro Nueva Economía con Durán i Lleida el día 30. En el más duro terreno de la realidad económica que nos rodea, merecerá la pena acudir el día 24 al Foro ABC-Vocento con el presidente de la CECA, Juan Ramón Quintás. En este último almuerzo las preguntas, con lo que se va conociendo de algunas Cajas, pueden ser realmente incómodas.