La moción de CiU, además de rechazar el trazado y reclamar una moratoria para buscar las alternativas que permitan un "consenso político y social" en la ciudad, expresa su apoyo al Ayuntamiento de Barcelona y al Govern para que agilice la construcción de la estación de La Sagrera y su consiguiente transformación urbana de este sector. Este último punto es el único que fue aprobado por unanimidad.
PSC e ICV-EUiA enmendaron la moción sustituyendo el rechazo del trazado por un nuevo punto en el que recogían con el "máximo interés" la preocupación expresada por entidades en relación a las obras ya adjudicadas y manifestaban que, tanto las obras como la utilización futura del túnel, "tienen que realizarse en condiciones que garanticen la máxima seguridad para personas, bienes y edificios".
La segunda enmienda de socialistas y ecosocialistas sustituía la petición de moratoria por la demanda de que el Govern negocie con el Ejecutivo central crear una Comisión de Seguimiento de esta obra pública, con la participación del ente gestor de la infraestructura, el Ayuntamiento de Barcelona y el Gobierno y la Generalitat. Ninguna de las dos enmiendas fue aceptada por CiU.
ERC pone 'excusas'
El portavoz de ERC en el Parlament, Joan Ridao, subrayó que su grupo decidió "por coherencia" apoyar la moción de CiU y remarcó que su gesto "no pone en cuestión ni la unidad ni la cohesión del Govern" porque las obras del AVE no competen a la Generalitat, sino al Gobierno.
Los socialistas no 'tragan'
El conseller de Política Territorial y Obras Públicas, Joaquim Nadal, confirmó que el Govern "no revocará ningún acuerdo pasado en relación al AVE", por lo que "no promoverá ningún tipo de cambio" en el trazado, como reclama la moción que se aprobó en el Parlament con los votos de CiU, ERC, PP y C's.