Las dos administraciones públicas, apoyadas por el Ayuntamiento de Manzanares El Real, empezaron a principios de enero las labores de desmantelamiento de la presa, levantada hace más de 60 años, por la continua acumulación de lodos, barros y residuos, "que pueden poner en peligro las tapias edificadas en su día embalse y puede romperse", indicaron desde la Consejería.
Según la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid, para llegar al dique de la presa las máquinas de la Confederación habían seguido un tramo "que no se correspondía con el primeramente autorizado dentro del Parque regional" y como consecuencia, "la Comunidad ordenó paralizar los trabajos".
Fuentes del Departamento que dirige Mario Zabía señalaron a Europa Press que en un principio el Ministerio se iba a encargar de desmantelar la presilla y la Comunidad repoblaría los caminos abiertos por las obras y sanearía la ribera del río "pero han abierto zanjas en la zona que no debían por error y al tratarse de una zona protegida la cuenca alta del Manzanares, se dio la orden de parar el proyecto".
Por el contrario, la Confederación Hidrográfica del Tajo informó hoy a Europa Press que ha sido el Ministerio el que ha decidido detener las obras "hasta que se aclare el conflicto con la Comunidad de Madrid". Asimismo, apuntan que el proyecto consta de una actuación ambiental de restauración natural financiada al 50 por ciento por ambas administraciones.
Por su parte, excursionistas de la zona manifestaron hoy a Europa Press que las máquinas de la Confederación Hidrográfica del Tajo estaban "destrozando paisajísticamente la zona, rompiendo piedras y jaras" y consideran que debieron ejecutar los trabajos "por la margen derecha del río, porque así hubieran evitado numerosos daños naturales".
Por último, destacaron que son partidarios de derribar la presa El Tranco porque se encuentra "en un estado lamentable" y "si sigue acumulándose mierda puede reventar y llevarse por delante a varios bañistas". "La presa está en un estado lamentable, se rompió la compuerta hace unos meses y se llenó el río de arena", indicó Miguel Ángel, uno de los montañistas de la zona.