Nuevo "cacerolazo" en Buenos Aires
De no creer: De Angeli maneja a la clase alta porteña
lunes 12 de mayo de 2008, 06:23h
Sin la convocatoria esperada, cientos de porteños salieron a las calles con sus cacerolas sumándose al reclamo del campo, luego que el mediático productor De Angeli convocara a la gente a que "Hoy pueden decidir si están con el pueblo o contra el pueblo", y advirtió al gobierno en un mensaje nada conciliador que “tengan cuidado, que se les viene el pueblo encima".
En su discurso, De Angeli se manifestó de forma contradictoria ante la “amenaza” de las inspecciones masivas de la AFIP para detectar y sancionar al empleo en negro entre los trabajadores rurales, y, como si fuera correcto tener trabajadores en negro, lo comparó con las “reparticiones estatales del Interior del país” y dijo desafiante "nos tratan de negreros a nosotros, ¿y ellos qué son?", y ya con un discurso con muy poco sustento, manifestó que “si tenés un empleo en negro es porque tu situación como patrón está tan mal como la del empleado".
Luego de las “sabias” palabras de De Angeli, en la Recoleta volvieron a resonar las cacerolas, que, junto a carteles apoyando a la protesta del campo, nos anuncian que se vienen días muy complicados para el país.
Lamentablemente los cortocircuitos entre el gobierno y el campo se fueron incrementando, y, a pesar de haber logrado los ruralistas algunos de sus reclamos la vuelta al paro retrasó cualquier avance producido. La “excusa” que las retenciones eran solo una parte del problema, quedó de lado cuando desde el gobierno concedieron los beneficios que solicitaban, otorgándole reintegros a los pequeños productores, todo indica que las retenciones a los más poderosos es lo que está interfiriendo en el acuerdo, sumado a esto fuertes intereses políticos.
Del lado del gobierno, a pesar de demostrar por momentos buenas intenciones, por otro lado tienen actitudes contradictorias, que exasperan a la gente del campo en medio de la negociación.
Como bien dijo algún productor en algún corte de ruta, estas cumbres deberían haber sido transmitidas por televisión, ya que sino uno nunca va a saber finalmente que ocurrió, y desenmascaría a quien no dice la verdad de lo acordado en estos encuentros.
El "cacerolazo" registrado se suma al que protagonizaron los habitantes de la ciudad de Gualeguaychú, en la provincia de Entre Ríos, donde este fin de semana se desarrolló una movilización, en el marco de la huelga comercial que realiza el sector.
Después de más de un mes de "tregua", las entidades rurales resolvieron la semana pasada retomar el paro, debido a que el Gobierno no acepta discutir el esquema de impuestos móviles a la exportación de granos, que fue el detonante de la huelga de tres semanas que habían organizado el pasado marzo.
Durante aquel período de paro, se produjeron en Buenos Aires y ciudades del interior del país los primeros "cacerolazos" contra el actual Gobierno, cien días después de asumir la Presidencia Cristina Fernández, que desde el pasado 10 de diciembre sucede a su esposo, el ex jefe de Estado Néstor Kirchner.
El conflicto entre el Ejecutivo y el sector agropecuario se ha convertido en la mayor crisis que debió afrontar hasta el momento la actual Administración, a tal punto que ha forzado la renuncia de Martín Lousteau al frente del Ministerio de Economía, que ahora es ejercido por Carlos Fernández.
Las entidades agropecuarias, que reúnen a 290.000 productores, decidieron no comercializar hasta el próximo jueves los granos destinados a la exportación, por lo que en las rutas se detiene a los camiones que transportan esa mercadería hacia otros países.
Los bloqueos parciales de rutas y protestas del campo se extienden a varias provincias del país, con "tractorazos" en los que numerosos productores bloquean las vías con sus máquinas.
En un acto celebrado en Santa Fe, el titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, destacó el diálogo iniciado con varios intendentes y gobernadores.
Al respecto, varios gobernadores sostendrán esta semana reuniones con dirigentes agropecuarios, a fin de resolver el conflicto, el cual derivó en la huelga que cumplió el domingo su cuarta jornada.
El sector agropecuario advirtió de que la huelga que lleva adelante puede extenderse en caso de no obtener en los próximos días una respuesta del Gobierno a sus reclamos.
Argentina es el primer exportador mundial de girasol, el segundo de maíz, el tercero de soja y el cuarto de trigo, y ocupa también puestos de relevancia en el comercio global de derivados (aceites y harinas) de estos granos.