El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha,
Máximo Díaz-Cano, informó hoy de que han sido 29.427 las solicitudes de contratación presentadas para la campaña de la vendimia, dato que en su opinión es
"muy importante pues por primera vez tenemos sobre la mesa las necesidades del sector", y porque evidencia que entre los empresarios del campo
"va calando la idea de que hay que hacer las cosas desde la legalidad y esto es un proceso irreversible", manifestó.
En rueda de prensa, el representante del Gobierno central en la región explicó que de esas 29.427 solicitudes, 27.242 se han tramitado por el Régimen General para contratar a trabajadores rumanos y búlgaros que ya residen en el país; y 2.185 se realizarán por medio del contingente.
Así, explicó, en Albacete se han presentado 4.348 solicitudes en el Régimen General; en Ciudad Real 12.700, de las que 11.897 han sido en el Régimen General y 803 en contingente; en Cuenca 6.251, 5.704 en Régimen General y 547 en contingente; y un total de 6.128 en Toledo, 5.293 en Régimen General, y 835 en contingente.
Según el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, la importancia de esta cifra radica en la evolución que el volumen de contratos ha experimentado en comparación con los ejercicios anteriores, de tal forma, dijo Díaz-Cano, que en 2006 se presentaron 4.389 solicitudes, 25.000 menos que este año.
Este dato llevó también al delegado a agradecer a las organizaciones agrarias, a las cooperativas y a los sindicatos, el esfuerzo que han realizado para difundir la información y el mensaje, y sobre todo para concienciar a los empresarios agrarios de que las "cosas hay que hacerlas bien".
Hay que transformar las solicitudes en contratos
Para Díaz-Cano, éste ha sido sólo el primer paso, pues ahora resta transformar estas solicitudes en contratos de trabajo, algo que se realizará 20 días antes del inicio de la campaña.
Sobre este asunto, especificó que si todas estas solicitudes derivasen finalmente en contrato, dado que la previsión puede variar en función de muchos factores, no sería necesario contratar a temporeros de otras comunidades autónomas, como en principio se había planteado.
A esto se añade, según el delegado del Gobierno en la región, que en la región existe mano de obra que pueda pasar a formar parte de las listas del Servicio de Empleo de Castilla-La Mancha (SEPECAM), dada la "difícil" situación que atraviesan algunos sectores como el de la construcción, y que podrían ser empleados en la recolección de la uva. "Ahora el Servicio de Empleo del Estado y el de Castilla-La Mancha han de coordinarse", dijo.
A preguntas de los medios, el delegado del Gobierno en la región se mostró confiado en que este procedimiento de contratación se extienda a otras campañas, como la de la recogida del ajo, como muestra el volumen de contrataciones que para la presente campaña de han formulado.
Por último, Máximo Díaz-Cano dijo que todo este proceso pretende "eliminar" a todas esas organizaciones delictivas que intentan aprovecharse de esta situación, y para ello, añadió, se ha reforzado la acción de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y de la Inspección de Trabajo.