El Ministerio de Medio Ambiente ha autorizado las obras para el aumento de la capacidad de la Autovía A-42 (Madrid-Toledo), en el tramo comprendido entre la Plaza de Fernández Ladreda, de Madrid, y el municipio de Torrejón de la Calzada, obra que ejecutará el Ministerio de Fomento. El Boletín Oficial del estado (BOE) publica este viernes la Declaración de Impacto Ambiental de esta obra, en la que, según Medio Ambiente, "no se observan impactos adversos significativos" sobre el entorno "siempre y cuando -añade- se establezcan los controles y medidas correctoras propuestas por el promotor y aceptadas por éste".
El objeto del proyecto es la realización de un carril BUS entre la Plaza de Fernández Ladreda y Parla Sur, y la mejora del funcionamiento y aumento de la capacidad de la autovía A-42 entre la mencionada plaza y el límite de la provincia de Madrid, de acuerdo con las intensidades y características del tráfico existente y futuro, así como la remodelación de accesos.
Al estudio informativo de este tramo se ha añadido un documento complementario que establece el soterramiento del vial en el término municipal de Getafe, según el acuerdo alcanzado por el Ministerio de Fomento y el Ayuntamiento de la localidad que, igualmente, se ha sometido a información pública. Además, se estudia la reordenación de los accesos existentes que están "fuera de norma", así como la remodelación de los enlaces y carriles de aceleración y desaceleración.
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Las obras objeto del estudio están situadas en los términos municipales de Madrid, Leganés, Getafe, Parla, Torrejón de la Calzada, Cubas de la Sagra y Casarrubuelos.
Este tramo tiene una longitud de 26 kilómetros, que quedan circunscritos al corredor de la actual autovía A-42 y a su entorno, al no contemplarse variantes de su trazado. El Ministerio señala que, al no desarrollarse una nueva traza en esta obra "no han de producirse impactos ambientales, con la excepción de la ocupación del suelo" ni tampoco "se prevén afecciones sobre la fauna, los espacios naturales, la vegetación, el patrimonio arquitectónico, histórico-artístico, monumental o etnológico del proyecto".
Gases contaminantes y ruido
Respecto a la calidad del aire, indica que "las emisiones de gases contaminantes durante la fase de explotación disminuirán respecto a la situación actual" pues aseguran que esta mejora "favorecerá la fluidez del tráfico y disminuirá los atascos y retenciones que actualmente se originan" por lo que el impacto que producirá será "positivo y de magnitud moderada".
En relación al incremento del ruido, la Declaración medioambiental establece la colocación de pantallas acústicas en zonas próximas a áreas habitadas o de uso social, que atenuarán el efecto sonoro. Asimismo, se prestará especial atención en la zona sur de Parla, "ante la construcción de un hospital, por la elevada sensibilidad de la actividad sanitaria respecto a los posibles ruidos", añade el comunicado del Ministerio.
Por otra parte, indica que en respuesta a la consulta realizada por la Confederación Hidrográfica del Tajo sobre el impacto hidrológico, se establecen "acciones de conservación y mejora del sistema hidráulico para evitar impactos relacionados con el drenaje, conservación de cauces naturales, erosión y arrastre". Aseguran que estas medidas "evitarán la contaminación de las aguas y medidas para garantizar la permeabilidad de la fauna de ribera y afecciones sobre los ecosistemas".
Además afirman que la afección de este tramo sobre el Parque Emperatriz Maria de Austria será "mínima" y que "como medida complementaria la Dirección General de Carreteras procederá a la restauración y revegetación" de algunas áreas de esta zonas verde que actualmente están deterioradas. El proyecto de construcción incorporará un programa de vigilancia ambiental antes, durante y en la explotación de estas obras y un proyecto de restauración ambiental e integración paisajística, para el seguimiento y control de los impactos.