El presidente paraguayo, Nicanor Duarte, presentó hoy su renuncia al cargo con el propósito de asumir una bancada como senador, y ofreció un balance de sus cinco años de mandato.
“Mi dimisión obedece a una razón constitucional, para seguir sirviendo al pueblo desde el Poder Legislativo”, señaló al dejar constancia en el Congreso sobre su decisión de ocupar el escaño que ganó en las elecciones del pasado 20 de abril.
Luego, desde la casa presidencial ofreció su último mensaje a la nación en calidad de gobernante.
“Salimos de años de estancamiento, logramos la estabilidad económica y logramos crecer en forma sostenida, 6,8 por ciento el año pasado, es grande y significativo el aumento”, subrayó. Argumentó que el número de las exportaciones aumentó en 193 por ciento, y en 2007 se logró el nivel récord de ventas “por encima de los demás países y no solamente soja y carne, software, plásticos, productos con valor agregado”.
Duarte reconoció problemas con la distribución de la tierra, pero habló de una inversión de 150 millones de dólares en los sin tierras urbanos.
“No supimos sumar a la estabilidad una política de consenso básico, quizá nos faltó más diálogo y capacidad de persuasión”, lamentó al señalar que no pudo dar satisfacción a la gran demanda de viviendas.
“Nos anima deseos de colaborar, en mi sentimiento no hay odio ni rencor alguno, aprendí sinceramente que la Patria necesita de todos”, concluyó el presidente renunciante en alusión a la administración de Fernando Lugo, quien asumirá el 15 de agosto.
El Congreso deberá reunirse mañana martes para tratar la renuncia, pero varios legisladores adelantaron que no se presentarán para provocar una falta de quórum.
Si embargo, el diputado del gobernante Partido Colorado Cándido Aguilera manifestó que si no consiguen la aceptación de la dimisión, lo intentarán nuevamente la próxima semana.