8 de cada diez escolares siguen una dieta "mejorable"
miércoles 25 de junio de 2008, 18:03h
Actualizado: 26 de junio de 2008, 11:46h
El 13 por ciento de los escolares practica una dieta "inadecuada" mientras que 8 de cada 10 posee unos hábitos alimenticios "mejorables", según se desprende del estudio realizado por la Universidad Complutense. Sólo el 6 por ciento de los menores practica una dieta "muy buena" lo que, en opinión de las expertas, refleja que los niños "no saben comer".
El estudio, presentado este miércoles en Madrid y realizado sobre una muestra de 520 escolares de entre 8 y 12 años, revela que este grupo de población presenta ingestas insuficientes de determinados nutrientes como la vitamina D, el yodo y el zinc. El documento también constata que el consumo de ciertos alimentos como los cereales, las legumbres y las verduras, se aleja de la "media ideal", mientras que en el caso de las carnes y los precocinados, su ingesta es superior a los niveles recomendados.
Por sexos, los varones consumen más cantidad de cereales, carne y precocinados mientras que las mujeres destacan por una menor ingesta de cereales y lácteos. Significativos resultan los escasos niveles que entre las féminas registran el hierro y calcio, con porcentajes inferiores a los recomendados en un 50,6% y un 56,2% de los casos, respectivamente. De todos modos, en líneas generales, son los varones los que siguen las dietas de peor calidad.
En cuanto al perfil calórico, se muestra un elevado consumo de energía procedente de proteínas y lípidos, en detrimento de los hidratos de carbono. En el caso de las proteínas, se doblan las cantidades recomendadas. En el caso de los lípidos, se dobla el nivel de ácidos grasos (AGS) recomendados.
Los beneficios de los helados
El estudio también aconseja el consumo de helados y alerta sobre los bajos niveles de consumo entre la población escolar (sólo un 15,4% se declara "consumidor habitual"). Esto se debe a que la inclusión de helado en la dieta, de un modo controlado, suple algunas de las carencias mencionadas anteriormente.
Así, el consumo de tres helados (de 100 gramos cada uno) a la semana provoca un aumento de nutrientes como la riboflavina (vitamina B2), la vitamina A, el calcio y la vitamina B12. Las expertas destacaron el aumento significativo que se produce en el caso del calcio, ya que se alcanzaría un aporte del 102,7%.
"Otro de los aspectos a destacar es que el helado tiene una dimensión lúdica y placentera que hace que para el niño sea un alimento apetecible, al tiempo que sabemos que le está aportando nutrientes muy valiosos", indicó Requejo, que defendió la importancia de las campañas informativas sobre educación nutricional para combatir la obesidad, "un problema que no sólo radica en los hábitos alimenticios sino también en la falta de ejercicio físico".