El IVA reducido para pañales había sido reclamado en España por todos los grupos políticos del Congreso, que en 2005 ya aprobó por unanimidad una resolución que instaba al Gobierno a impulsar en la UE una rebaja del IVA en este tipo de productos. Por lo que se refiere a los preservativos, la reducción del IVA era una reivindicación de los socialistas europeos, y figuraba en el programa electoral del PSOE.
La propuesta de Bruselas permitirá además que todos los países de la UE puedan aplicar el IVA reducido en los restaurantes, tal y como exige Francia. Sin embargo, las bebidas alcohólicas que se consuman en un restaurante estarán sometidas al tipo normal del impuesto. En España ya se aplica el IVA reducido a los restaurantes y la norma podría obligar a subir el impuesto aplicable al vino y el resto de bebidas alcohólicas consumidas (a las que ahora se aplica un tipo del 7%), según explicaron fuentes comunitarias.
Asimismo, se podrán seguir beneficiando del IVA reducido una serie de servicios prestados localmente y que requieren mucha mano de obra. Este sistema experimental ya fue prorrogado en 2006 pero caduca en 2010 y la Comisión propone hacerlo indefinido. España lo aplica en la actualidad a las peluquerías y los servicios de albañilería.
El objetivo de la propuesta del Ejecutivo comunitario es permitir a los países de la UE una mayor "flexibilidad" en la aplicación del IVA reducido evitando al mismo tiempo cualquier "riesgo de distorsión de la competencia en el mercado único", según explicó el comisario responsable de Fiscalidad, László Kovács. La Comisión pretende que la norma se apruebe a mediados de 2009 para entrar en vigor en 2011. Sin embargo, la negociación será muy difícil porque se requiere la unanimidad y algunos países como Alemania o Dinamarca son reacios a ampliar los tipos reducidos.