La peor crisis económica que vive España desde hace muchos años, como mínimo una década, no va a afectar a los planes de
Zapatero y su Gobierno. Este viernes 1 de agosto, como tantos otros españoles, el Ejecutivo baja la persiana y se marcha de vacaciones hasta el mes de septiembre, con una pequeña exccepción, el 'miniconsejillo' que ha convocado para mediados de este mes de agosto. Así lo pone de manifiesto también
gran parte de la prensa.
Con la inflación absolutamente disparada e in controlada, ya por encima del 5%; con el desempleo en aumento en cifras escandalosas y preocupantes también con guarismos olvidados desde hace tiempo; con las hipotecas subiendo merced al descontrol también del euríbor; con tantas cosas negativas que hacen que la crisis se haya agudizado.
Quizás por ello, para dar idea de gran actividad, el presidente se ha marcado una intensísima agenda de despedida del trabajo este viernes. Porque, además de celebrar el habitual Consejo de Ministros, el último del curso, que vendrá cargado de medidas económicas ya avanzadas por
Miguel Sebastián, Zapatero va a mantener una entrevista en Moncloa con
Rouco Varela y después volará hasta Palma para ver al Rey.
Todo esto acontece en los asuntos que más preocupan a los españoles, los que afecta a su cada día más debilitado bolsillo. Pero no hay que olvidar otro que, a pesar de los avances en la lucha contra la banda terrorista, cuya sombra planea sobre todos: el de las amenazas de ETA que quiere tener protagonismo en agosto.