www.diariocritico.com

Diario de Verano

¿Nos suicidamos en Ibiza?

jueves 14 de agosto de 2008, 11:20h
Actualizado: 27 de agosto de 2008, 11:31h

Que cada uno se divierte como quiere es un hecho que no seré yo quién rebata. Ahora bien, eso no significa que me sorprendan algunas maneras. Esta semana Antena 3 emitió un reportaje sobre la noche de Ibiza. Los reporteros eligieron una panda de chicos que se lo pasan (eso parece) muy bien cada vez que salen. Los mozalbetes estos tienen una manera muy poco legal de ganarse la vida y que no es otra que vendiendo coca, cristal líquido o lo que se tercie. Vamos que son camellos. Ellos, como casi todos los que trafican, también disfrutan de su mercancía. “Pero controlando”, dicen.

Los héroes estos salen de farra a morir. Se meten de todo hasta que el cuerpo aguante y el cuerpo les aguanta mucho, unos dos o tres días. Pero seguidos, no durmiendo entre medias. Yo sólo con ver el reportaje casi me da la taquicardia, pero a estos se ve que no.

Estuve en Ibiza hace cuatro veranos y ya me debió de pillar vieja (tenía 30) que no me súper encantó que digamos. Recuerdo haber estado en la discoteca Privilege y, yo no sé si es por mi manía de que no me mola mucho que invadan mi espacio extraños, o porque la muchachada allí presente iban todos sin camisetas y sudados (puajjjjjj), el caso es que no aguanté más de una hora. Recuerdo que salí pensando: pues vaya porquería la marcha de Ibiza. Tampoco me encantan los espectáculos de los gays manoseándose y su histrionismo rayando lo escatológico, así que lo mío, definitivamente no es la marcha de Ibiza.

Los ojos se me salían de las cuencas viendo el reportaje. Entrevistaban a uno que confesaba tener el récord de su marcha en seis días sin dormir. ¡Mira qué marchoso y qué machote! No palmó de milagro porque lo que se metió en vena, por nariz y garganta superaba con creces cualquier alijo de droga de los que la Guardia Civil incauta de vez en cuando en las Rías Baixas.

En cualquier caso lo grave de esto (porque a mí me parece bastante grave) es que la cosa cada vez va a más. Si en los sesenta, cuando nació la moda de ir a Ibiza, cuando empezaron a instalarse los primeros hippies y todo era paz y amor fumándose porros de marihuana, la gente se llevaba las manos a la cabeza, ahora la situación es para estar realmente preocupado. No es una cuestión de moralidad, sino de sentido común.

Lógicamente las consecuencias sobre el cuerpo no se hacen esperar. El hospital público de Ibiza es el que más casos de intoxicaciones recibe del mundo (no es de extrañar). Jóvenes en coma, paros cardíacos, a veces situaciones irreversibles. Más allá del drama de cada uno por el ejercicio de una juerga bastante irresponsable, yo como ciudadana protesto: ¿por qué estos payasos tienen que ocupar camas de hospitales y quirófanos con lo que cuestan? Habría que avisarles de que si las drogas les llevan a urgencias, deberán pagarlo de sus bolsillos. Es que ya está bien. Me parece de coña que el resto tengamos que apoquinar con sus excesos. Es que entonces debería la Seguridad Social hacerse cargo también de la cirugía estética. ¿O no? Ya puestos…

Mientras yo estoy escribiendo esto y usted leyéndolo sigue la marcha en Ibiza a golpe de quién sabe qué. Esto es España y por esto también nos caracterizamos. Ya ven, toros, drogas y sevillanas. Si es que…

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+
0 comentarios