Diario de verano.- Estoy buena porque soy simétrica
martes 19 de agosto de 2008, 13:02h
Actualizado: 22 de agosto de 2008, 12:07h
No se asusten, no me refiero a mí. Esto es la conclusión de algo muy serio, nada más y nada menos que de un exhaustivo análisis realizado por expertos británicos en psicología evolutiva de la Universidad de Brunel (Reino Unido) y que han sido publicadas en la revista Proceedings of nacional Academy of Science. O sea que son muy sabios y saben un montón.
Han hecho el siguiente experimento. Han cogido a varios hombres y mujeres y los han puesto a modo de pasarela. Han cogido a otros tantos y tantas a observar y han tomado nota de cuáles eran los más mirados. ¿El resultado? Nada nuevo bajo el sol; las mujeres que más gustan, las de hombros estrechos, pecho más o menos grande, cintura estrecha, cadera ancha y piernas largas. ¿Y los hombres? Torso grande, buenos hombros, pecho pequeño, piernas fuertes y altura aceptable. Esto ya lo sabíamos (más o menos y sino que se lo pregunten a los macarrillas de camiseta apretada), pero lo que hace gracia leer es el por qué. Y nada más y nada menos que una cuestión más atávica que andar a pie. Estas características están directamente relacionadas con la capacidad reproductora, la calidad de los genes, la capacidad competitiva (a ver quién caza mejor para comer) y la salud, incluyendo, ¡pásmense!, la facultad para evitar a los parásitos con más facilidad.
Así que aviso a navegantes. Si eres tío, olvídate del cochazo para ligar, esfuérzate en mejorar tus bíceps, bajar la tripilla y fortalecer tus piernas. Da igual que las invites a París en tu avión privado. Si eres un tirillas, lo mismo te dejan por el jardinero que está más cachas. Y aviso para ellas: da igual lo que dijera tu abuela sobre aprender a cocinar y a llevar bien una casa. Colócate bien el escote, sube la minifalda y a caminar. Y si no tienes cuerpo, o te operas o te tapas.
Pero ojo, este estudio habla de los impulsos primitivos. De las reacciones primarias, claro está. Obviamente detrás de la primera impresión, viene el raciocinio. Igual es por eso que muchas mujeres suspiraban por el Marlon Brandon de un Tranvía llamado deseo, pero ya para formalizar una familia se quedan con algo más tranqui (aunque tenga barriga) lo que no quita que en sus íntimos pensamientos suspiren por el macho.
Concluyendo, que hombres y mujeres nos gustamos por instinto de supervivencia, para reproducirnos ( a ver si ahora resulta que la Iglesia Católica tiene razón). Entonces, si esto es así, ¿qué explicación científica tiene lo de los homosexuales? Ahora sí que me he perdido.