El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, señaló hoy que la combinación de crisis hipotecaria, desempleo e inflación alta ha resultado "en uno de los ambientes económicos y políticos más desafiantes que se recuerden".
Bernanke comentó que aún cuando se ha registrado un mejoramiento en el funcionamiento de los mercados en los últimos 12 meses, aún subiste la "tormenta financiera" que ha producido una desaceleración de la economía estadounidense y un efecto en el desempleo.
"Si añadimos a esta mezcla un salto en la inflación, en parte producto de la alza global de las materias primas, el resultado es uno de los ambientes económicos y políticos más desafiantes que se recuerden", dijo el presidente del banco central estadounidense.
Estados Unidos creció en términos anualizados apenas 1.9 por ciento en el segundo trimestre del año, un aumento en relación con el 0.9 por ciento del primero, pero por debajo del crecimiento del mismo periodo de 2007, según cifras oficiales.
El desempleo nacional se mantiene en un nivel de 5.7 por ciento para julio, equivalente a 8.8 millones de estadunidenses sin trabajo.
El Departamento de Trabajo reportó además que el número total de personas que solicitó ayuda económica por desempleo fue de 432 mil en la semana que concluyó el 16 de agosto, un descenso en relación con los 445 mil del periodo previo.
Pero el promedio de solicitudes de ayuda por desempleo en las cuatro semanas previas, considerado un mejor termómetro de la situación del mercado laboral, subió a 432 mil solicitudes.
El referente de cuatro semanas se mantiene así por encima de la marca de 400 mil unidades, un rasero que cuando es rebasado es visto por expertos como expresión de agotamiento del mercado laboral.
En materia inflacionaria, Estados Unidos registró un aumento de su inflación al consumidor de 5.6 por ciento en los últimos 12 meses, su mayor incremento en los últimos 17 años.
Por su parte la inflación al productor está en su nivel más alto en 27 años.
Bernanke señaló que la respuesta del banco central a la crisis ha sido aligerar sustancialmente la política monetaria, a fin de compensar las nuevas restricciones de crédito y mitigar los efectos de la crisis hipotecaria en la economía en general.
"Lo que esperábamos era minimizar los riesgos de la llamada retroalimentación negativa, en la cual la debilidad económica exacerba la tensión financiera, la que a su vez daña las perspectivas económicas", señaló Bernanke.
La perspectiva del presidente del banco central estadounidense ocurrió en el marco de la reunión anual de la Reserva Federal estadounidenses que se celebra en Jackson Hole, en el estado de Wyoming.