OPINION/Victor Gijón
Programa y Congreso en el PSC-PSOE
jueves 04 de septiembre de 2008, 16:54h
Actualizado: 05 de septiembre de 2008, 20:32h
Con la tranquilidad que da contar con una holgada mayoría para ser reelegida, la secretaria general del PSC-PSOE y vicepresidenta del Gobierno, Lola Gorostiaga, anuncia que el programa político que surja tras el IX Congreso, convocado para la segunda semana de octubre, será clave de bóveda de la acción de Gobierno para los dos años y medio largos que quedan de legislatura.
En los próximos días está previsto que Gorostiaga desarrolle alguna de esas medidas, enunciadas en el Programa Marco sometido a debate de los militantes socialistas. Medidas para reactivar el empleo, para hacer frente a la crisis, para hacer compatible la reducción del gasto corriente con el mantenimiento de las prestaciones sociales a aquellos que, por razones obvias, padecerán de forma más cruda los tiempos de vacas flacas. Pero medidas también para un horizonte más lejano, en el que Cantabria siga la senda de progreso marcada en los últimos años por el Gobierno de coalición fromado por socialistas y regionalistas.
En infraestructuras, en tecnología, en suelo industrial, en energías renovables… Son proyectos en unos casos, realidades en otros, que dependen del liderazgo político de los partidos que conforman el Ejecutivo regional y menos del liderazgo personal de quienes, coyunturalmente, ejercen una determinada responsabilidad.
El programa (es un decir) de los opositores a Gorostiaga en el debate interno se limita a hacer balance (negativo) del liderazgo de la actual secretaria general. Pero la crítica a esa falta de liderazgo se queda en la persona (las formas) y no profundiza en el contenido (el fondo). Es más, no se ve contenido alguno ni programa alternativo. Los objetivos --lograr mayor presencia, más votos, más liderazgo..-- no deben ni pueden confundirse con los medios para lograrlos.
Lo que añade valor al proyecto no es el qué hay que lograr sino el cómo conseguirlo. Pero es que cuando se han planteado objetivos concretos, con medidas concretas para afrontar un problema como el necesario recorte del gasto corriente en los ayuntamientos, los ‘alternativos’ han ofrecido como opción la nada.
El PSC-PSOE se adelantó a decisiones federales para pedir a sus cargos públicos, alcaldes y concejales, que congelasen sus sueldos. La respuesta de la candidata alternativa, Blanca Rosa Gómez Morante, fue que no la habían consultado y que no creía en su efectividad. Es decir que por razones de forma y de fondo se oponía. ¿Y qué ofreció a cambio? Nada salvo más criticas a la propuesta. Y es que resulta mucho más fácil decir lo que no hay que hacer que presentar propuestas. Claro que eso es lo que diferencia a un líder de un aspirante a serlo.