
La muralla tiene 6.600 Km y fue construida en el 2.500 antes de Cristo, durante los reinados combatientes. En el 2.000 antes de Cristo se restauró por primera vez, durante la Dinastía de Han. Y hacia el año 1.400 se ha restaurado la segunda y última vez, durante la Dinastía de Ming. Hace unos cuarenta años se ha restaurado la parte que hemos visitado por motivos de seguridad, aumentando la altura de las paredes laterales en algunas zonas y poniendo una barandilla para facilitar la subida y la bajada. Muchas personas tenían que agarrarse fuertemente para subir y bajar. Hay que tener en cuenta que el recorrido de la Gran Muralla China tiene subidas y bajadas con pendientes de más de 45 grados.
Alguna persona del grupo, no discapacitada, cuando ha comenzado a subir la pendiente se ha mareado y no ha podido seguir. Yo he subido hasta el primer torreón pero he tenido que ir agarrada de la barandilla constantemente. Me he sentido muy emocionada al poder subir, ver y sentir esta maravilla del mundo. El paisaje es único, ver la Gan Muralla recorriendo la montaña, sobrecoge. La muralla la construyeron más de 300.000 personas. Cuando me lo decían pensaba en cuantas personas morirían en esta construcción.
Luego he estado de compras en el Mercado de la Seda. Comprar en china es un espectáculo. Hay que regatear y uno puede estar media hora o tres cuartos de hora intentando llegar a un precio, y todo por bajar o subir un euro o dos. Comienzan pidiendo mucho y luego entre el “
qué si, qué no” y el “
finito, finito” se llegan a precios mucho más normales. He comprado un reloj, falso, de similar al Hublot. Comenzaron demostrándome que era bueno pues le daban golpes con un destornillador al cristal y no se rallaba. Me pedían 2500 Yoanes, al cambio unos 250 euros,. Pues entre “
que si” “
que no”, finalmente acordamos 50 euros. Puede que no haya pagado poco pero me he divertido mucho.

Por la tarde
David Casisnos ha ganado la medalla de oro en peso. También he visto la final de tenis de mesa que hemos ganado la plata. El tenis de mesa se ha celebrado en un pabellón que se encuentra en la Universidad, está a las afueras de Pekín, a a varios kilómetros del Nido. En la entrada de la Universidad había cientos de bicicletas aparcadas, aquí la mayoría de los estudiantes se desplazan en bici. Bueno, también los que no son estudiantes. Hoy me contaba una persona que trabaja en la Embajada de España que en cuatro años ha disminuido mucho su uso. Hace cuatro o cinco años cuando se abría un semáforo salían cientos de bicicletas. Y en este pabellón las medidas de seguridad eran iguales o mayores que en el resto de pabellones; nos abrieron el capó, miraron los bajos, me cachearon… Fuimos a ver el tenis de mesa arreglados. Por primera vez en Beijing no me he puesto la camiseta de España pues hoy teníamos la recepción con el embajador. Llegamos sin haber terminado totalmente el partido. En la Embajada había muchos deportistas entre ellos David, con su medalla de oro, y
Eva, con la de bronce. Conocí a otros muchos deportistas y pudimos tomar unas pastelitos de chocolate deliciosos. La comida era muy buena, comida china, pero lo que más me gusto fueron los pastelitos de chocolate.
En Pekín el cambio en los tres últimos años ha sido muy importante, no solo hay muchas menos bicicletas. Me han contado que en estos últimos años se ha estado dando charlas todas las semanas por barrios para ensañarles a no escupir en la calle, era una costumbre muy arraigada y yo no he visto a persona alguna hacerlo, a que antes de entrar en el metro o un autobús dejen salir, a formar colas. Esta persona me decía que lo normal eera colarse o aglomerarse ante una entrada y que desde hace semanas se queda asombrado de cómo se forman las colas perfectamente en el banco o ante un cine.
En la recepción Joan Palau, vicepresidente del Comité Paralímpico Español, recordó que el deporte paralímpico había tenido una gran ayuda y un fuerte empuje por parte de
Jaime Lissavetzky. Y es cierto, pues antes del 2004 los deportistas con discapacidad no podían entrenar en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid. Fue con la llegada de Jaime Lissavetzky cuando todos los deportistas, con o sin discapacidad, pueden entrenar sin problemas en este importante Centro. Luego habló Jaime Lissavetzky y animó a todos los deportistas a continuar esta brillante carrera, afirmó el propósito del gobierno a defender el y apoyar el deporte de las personas con discapacidad y que la integración en el deporte de personas con y sin discapacidad sea una realidad, y dijo que
Zapatero le había llamado para que trasladara su felicitación a todos los deportistas.
Hable con muchos y realmente son magníficos... el llegar a la Paralimpiada es un gran éxito.