La mayor subida en la historia del Ibex, la del 8,71% del viernes, dejó en bandeja una práctica casi olvidada en los últimos tiempos, la recogida de beneficios. Las esperanzas que suscitó el plan anticrisis de Estados Unidos dieron paso a renovadas dudas sobre su alcance. De momento, no evita nuevos desplomes financieros en Wall Street. En la bolsa española los bancos volvieron a sufrir, y arrastaron un 1,98% al Ibex.
Los excesos alcistas del pasado viernes pasaron factura a las bolsas. Las europeas concedieron una leve tregua durante la primera mitad de la sesión. Entonces se limitaron a consolidar los avances de la jornada precedente.
Los máximos intradía llegaron justo antes de la apertura de Wall Street, aprovechando las dosis extra de confianza que había provocado la inversión multimillonaria del mayor banco japonés, Mitsubishi UFJ, en ayuda de Morgan Stanley.
Pero la estabilidad sigue sin hacer acto de presencia en los mercados, y el último tramo de la sesión no pudo poner freno a las tomas de plusvalías. El Ibex acabó justo en sus mínimos intradía, en 11.328,5 puntos (271 puntos por debajo de sus máximos intradía) con un descenso del 1,98%.
El resto de bolsas europeas no mostraron un comportamiento muy distinto. El Eurostoxx50 bajaba un 2,18%, el Cac francés un 2,3%, el Mib italiano un 1,5%, y el Dax alemán un más contenido 1,3%. En Wall Street, a media sesión, los recortes se acercaban también al 2%. Entre estas caídas destacan las que sufrían nuevas entidades financieras estadounidenses, en especial bancos regionales y aseguradoras de bonos, sin que los planes anticrisis puedan evitar sus descalabros.
Precisamente eran las crecientes dudas sobre la capacidad de estos multimillonarios paquetes de ayudas públicas para paliar la crisis del sistema financiero lo que descontaban las bolsas con sus recortes. Los acontecimientos se han sucedido sin poder ser asimilados de manera pausada por los mercados financieros. Después del festival de subidas del viernes, los analistas 'piden' ahora mayores detalles sobre medidas como las compras a la banca de créditos morosos e ilíquidos por 700.000 millones de dólares, y más recientemente, sobre la reconversión de Goldman Sachs y Morgan Stanley de bancos de inversión a bancos comerciales.
Sin posibilidad de despejar toda la incertidumbre reinante, y con el petróleo y el euro recordando tiempos pasados con sus escaladas en paralelo, la toma de beneficios se adueñó de las bolsas.
Esta tendencia se hizo especialmente palpable en los valores financieros. En el Ibex, los descensos estuvieron encabezados por Banco Sabadell, con un 7,64% de caídas, que anula así cerca de la mitad del 18,27% de subida del viernes. Las acciones del Santander (con su participada Sovereign Bancorp un 20% a la baja en Wall Street) bajaron un 3,91%.
Las medidas adoptadas por la CNMV contra las apuestas bajistas sí pudieron tener más efecto en algunos bancos medianos. Banesto logró un repunte del 0,5%, y Bankinter y Popular resistieron en tablas.
Empresas como Grifols (-6,6%), Cintra (4,9%), Telecinco (-4,8%), Sacyr (-4,5%) y Criteria (-4%) superaron el 4% de pérdidas, liderando, por detrás del Sabadell, el ránking de los valores más bajistas del Ibex. En el extremo opuesto destacó Técnicas Reunidas (+0,82%), aprovechando el renovado ague en los precios energéticos. La petrolera Repsol se quedó cerca también de evitar los descensos (-0,2%).