Madrid, tercera región con más hogares gitanos
martes 07 de octubre de 2008, 15:12h
La Comunidad de Madrid, por detrás de Andalucía y la Comunidad Valenciana, es una de las regiones españolas con más residencias de población gitana, según el Mapa sobre Vivienda y Comunidad Gitana en España 2007 presentado este martes por la Fundación Secretariado Gitano (FSG).
Así, el estudio destaca que el 69,2 por ciento de los gitanos que viven en España se concentran en estas tres comunidades y Cataluña, que son las zonas que también concentran un mayor volumen de población en términos generales. Atendiendo al análisis realizado hace 15 años, la FSG destaca un movimiento hacia el Litoral en detrimento del sur, donde ahora se encuentra el 36 por ciento de las viviendas frente al 41 por ciento de 1991.
En estas regiones no se dan, sin embargo, los mayores porcentajes de infravivienda entre el colectivo, pues es en Galicia y en Cantabria donde se localiza el volumen más amplio de viviendas tipo chabola.
En términos generales, el 88 por ciento de los gitanos reside en viviendas normalizadas en España (pisos, casas, adosados), aunque cuatro de cada diez de estos inmuebles se localizan en barrios vulnerables y en más de la cuarta parte de los casos, tienen severas carencias estructurales.
El estudio, que contó con la participación del Ministerio de Vivienda, analiza la situación residencial de la comunidad gitana y su evolución desde 1991, cuando se elaboró el único precedente documental sobre la materia. Así, se han analizado 1.145 municipios, 2.948 barrios y asentamientos y se han identificado 91.965 viviendas para una población cercana al medio millón de personas.
En conclusión, presenta una "tendencia a la normalización" entre el colectivo, aunque refleja "una persistencia de la infravivienda", ya que en el 11,9 por ciento de los casos, los gitanos residen en chabolas (3,9 por ciento), cuevas, viviendas móviles, edificios no habitables o casas en avanzado estado de deterioro. Esta cifra ascendía al 31 por ciento hace quince años.
En cuanto a la localización residencial, el análisis refleja la tendencia del colectivo al "arraigo" en barrios con antigüedad por encima de los 15 años, lo que se da en el 77 por ciento de los casos, y a la concentración, pues en el 40,9 por ciento de las zonas se localizan más de una decena de viviendas ocupadas por gitanos. Según el director de la FSG, Isidro Rodríguez, este agrupamiento provoca la "estigmatización de los barrios" donde residen.
Las zonas más comunes son los barrios de primera o segunda expansión de las ciudades, donde vive el 24,4 por ciento de los gitanos; los barrios periféricos, con un 24,2 y el casco antiguo, donde vive el 18,7 por ciento. Además, hay un 21,8 por ciento que vive en casas dispersas dentro del conjunto urbano y un seis por ciento que reside en "asentamientos segregados del núcleo urbano", una cifra cuatro puntos porcentuales por debajo de la registrada en el estudio de 1991.
Sobre la calidad residencial, el estudio incide en que el 40,6 por ciento de la población gitana está instalada "en un ambiente en el que se producen situaciones sociales calificadas como de especial vulnerabilidad", relacionadas con la inseguridad ciudadana, la baja calidad de los servicios públicos o el impacto de los suministros, porque si bien se han "mejorado las instalaciones básicas", un cuatro por ciento carece aún de agua corriente, según explicó Rodríguez.
Para acceder a la vivienda, el colectivo acude en más de la mitad de los casos a la vivienda protegida, mientras que el 42,1 por ciento recurre al mercado libre. En ellas vivirán de media unas 4,9 personas, aunque en el 18 por ciento de los casos, los habitantes den cada casa son más de seis.