Afganistán vivirá combates más duros en 2009
viernes 10 de octubre de 2008, 17:42h
Actualizado: 19 de octubre de 2008, 03:44h
La situación militar en Afganistán va de mal en peor y por muy "duros" que hayan sido los combates en 2008, probablemente lo serán más en 2009, advirtió el jefe de Estado mayor de las Fuerzas Armadas de EEUU, almirante Mike Mullen.
En declaraciones publicadas este viernes por media docena de periódicos estadounidenses, Mullen reconoció que en Afganistán "la tendencia general no va en el buen sentido" y hay que suponer que continuará así, pese a la presencia de más de 60.000 soldados extranjeros, en su mayoría estadounidenses.
"Todos los indicios ahora ... elevan mi nivel de preocupación considerablemente", confesó en un desayuno ofrecido en Washington por el diario The Christian Science Monitor, al que asistieron reporteros de rotativos como el New York Times, el Washington Times, o el New York Daily News, además del grupo del Miami Herald.
"Los combates este año han sido muy duros y serán más duros el año que viene salvo que hagamos ajustes para poder hacer frente a todos los aspectos del reto", dijo Mullen.
El almirante opinó que habrá que aplicar una estrategia a largo plazo que no se limite a los aspectos militares, ya que "no vamos a llegar a la victoria en Afganistán ni en Pakistán (sólo) matando".
Agregó que la estrategia para Afganistán tiene que ir vinculada a otra para Pakistán, donde muchos de los insurgentes afganos o de Al Qaeda encuentran refugio.
Mullen explicó que también habrá que "persuadir" a los afganos de que la presencia militar extranjera en su país "no supone una ocupación".
Al mismo tiempo, resaltó la importancia de la lucha contra el cultivo de la adormidera. "Antes el (gobierno del) Talibán cobraba impuestos a los campesinos y los señores del tráfico de las drogas para transportar los narcóticos", contó el jefe del Estado mayor.
"Ahora se han hecho con los sembrados -continuó, según el Washington Times- y se llevan el cien por cien de los beneficios de las ventas, y con las ganancias de la droga compran armas para matar a soldados estadounidenses y de la coalición".
Mullen reconoció que entre los aliados con tropas desplegadas en Afganistán "no estamos todos de acuerdo sobre cómo hacer frente a este problema", según el New York Times.
El jefe militar señaló que está reclamando más helicópteros, aviones sin piloto y otros materiales para mejorar las posibilidades de las fuerzas de la coalición, aprovechando que se ha estabilizado la situación en Irak para trasladar recursos militares de este país a Afganistán.