El Estado venezolano nacionaliza la mayor mina de oro
jueves 06 de noviembre de 2008, 09:34h
Última actualización: jueves 06 de noviembre de 2008, 13:26h
El Estado venezolano se hará cargo de la principal mina de oro del país, la de Las Cristinas, que se nacionalizará previsiblemente el próximo año en el marco de un impulso por controlar las plantas de explotación minera retirando las concesiones anteriormente otorgadas, según informó el miércoles el Ministro del poder Popular para la Industria Básica y Minería, Rodolfo Sanz.
Afirmó que para 2009 se prevé la explotación de la mina Las Cristinas, actualmente en manos de la empresa canadiense Cristalex. "Las Cristinas, se constituye como uno de los yacimientos de oro más importantes de América Latina y uno de los más grandes del mundo. Cuenta con una capacidad aproximada de 31 millones de onzas de oro, valoradas cerca de 35 mil millones de dólares", explicó el ministro, en declaraciones a los medios venezolanos.
En este sentido, Sanz aseguró que el Estado ya controla las plantas de explotación minera, como las productoras de oro La Camorra y Revemin, administradas por la empresa pública Minerven. La Camorra extrae 700 toneladas de oro de los cuales obtiene una producción de 6,3 kilogramos diarios, mientras que Revemin procesa unas mil 500 toneladas de material y unos 13,5 kilogramos de oro al día.
"Este es un salto de más del cien por cien de la producción en sólo tres meses, como consecuencia del aumento de la capacidad de producción de las plantas que ahora son propiedad del Estado", esgrimió, en defensa de lo que el Gobierno de Hugo Chávez como forma de afrontar la reconversión industrial. A partir del próximo año, Venezuela prevé incrementar la capacidad de producción de oro de 4,2 a 8,2 toneladas anuales.
Por otra parte, Sanz subrayó que el Estado quiere recuperar una serie de plantas explotadoras de diamantes localizadas en la zona de Guaniamo y, además, iniciará un proyecto de explotación industrial de esta piedra preciosa.
Crisis
El ministro venezolano hizo hincapié en la necesidad de rescatar los yacimientos más importantes con el objetivo de aumentar la capacidad de producción de los minerales estratégicos, tales como el oro, el diamante, la bauxita o el uranio. Esta política, según explicó, mejorará la calidad de vida de los trabajadores, sus familias y la población en general.
"A raíz de la crisis financiera que se ha extendido a escala mundial, es necesario tratar de recuperar nuestro oro para aumentar nuestras reservas internacionales", aseveró Sanz, quien se erigió en portavoz de un Ejecutivo que pretende erradicar definitivamente la minería artesanal. Además, desde Caracas se quiere potenciar la creación de empleos y reducir la contaminación.
A juicio del ministro, "la minería hay que industrializarla para generar empleos estables, traer tecnología en el país y encadenar procesos de transformación".