La Mesa del Congreso de los Diputados decidió este mediodía por unanimidad revocar su acuerdo de colocar una placa en sus dependencias en memoria de la Madre Maravillas, la religiosa canonizada por
Juan Pablo II, que nació de uno de los edificios del Parlamento.
El presidente del Congreso,
José Bono, justificó su decisión alegando que no se daba el consenso necesario para adoptar la medida.
La revocación del acuerdo del 4 de noviembre fue adelantada por Bono a distintos portavoces parlamentarios mediante llamadas telefónicas y se ratificó en la reunión que mantuvo el órgano de gobierno de la Cámara Baja este mediodía durante aproximadamente una hora. Todos los partidos con presencia en la Mesa (PSOE, PP, CiU y PNV) avalaron la retirada.
A la salida de dicho encuentro, el presidente del Congreso señaló a los periodistas que la Mesa ha resuelto no llevar adelante la colocación de la placa de homenaje a Sor Maravillas porque es
"público y notorio" que
"no se dan las condiciones".
Según explicó, el acuerdo que los miembros del órgano de gobierno de la Cámara adoptaron en su reunión del pasado 4 de noviembre establecía que la iniciativa "
estuviera claramente dirigida al consenso", incluso hasta en la literalidad de la placa que se preveía instalar en el número 36 de la Carrera de San Jerónimo, donde nació la religiosa.
Sin embargo, ese consenso no se ha conseguido, más bien al contrario, la medida suscitó una polémica en la Cámara hasta el punto de que ERC-IU-ICV presentó un recurso de reconsideración y el PSOE se desmarcó manifestando su oposición al homenaje.
En ese contexto, el órgano de gobierno de la Cámara Baja ha decidido hoy por unanimidad revocar la colocación de dicha placa. esta vez votaron todos los miembros "
de derecho" de la Mesa, mientras que, cuando se adoptó el acuerdo inicial, uno de los socialistas estaba de viaje,
Javier Barrero, y la otra, la vicepresidenta
Teresa Cunillera, prefirió salirse de la sala para no votar en contra del presidente.
Bono insistió en que la idea de rendir tributo a la Madre maravillas, promovida por el PP, no pretendía hacer un reconocimiento de confesionalidad religiosa ni incomodar o molestar a nadie.
A título personal, Bono que recordaba antes de la reunión que el pasado 4 de noviembre,
"por acuerdo de la Mesa" se
"adoptó por unanimidad" la colocación de la placa, a petición de
Jorge Fernández Díaz, diputado del PP conocido por sus afanes religiosos, y que es también Vicepresidente Tercero de la Mesa, recalcó que
"no le duelen prendas" en admitir que lamenta que alguien haya entendido que el acuerdo para la colocación de una placa a la Madre Maravillas iba dirigido a ofender un sentimiento religioso o su ausencia, o una militancia laica. "
No se quiso hacer así y la mejor manera es proclamarlo con claridad y por unanimidad, y la Mesa así lo ha hecho", zanjó.
El origen de este homenaje era plasmar su
"notoriedad de la religiosa y su relación con el Parlamento", pero Bono deja claro que
"este clima de acuerdo ha perdido su intención originaria". Así, para evitar la
"confrontación" y el
"malestar" entre diputados, olvidará este episodio que, además,
le ha jugado una mala pasada por sus palabras en una conversación informal con diputados del PP, en la que llamó en clave de humor
"hijos de puta" a los miembros del PSOE por buscarle problemas con todo este asunto.