Santos Mirasierra, que fue detenido tras el partido de Liga de Campeones el pasado 1 de octubre, se enfrentaba a la petición de ocho años de prisión solicitada por el fiscal.
La Fiscalía de Madrid pedía cuatro años de cárcel por el delito de desórdenes públicos, y la prohibición de entrada en los estadios de fútbol por un tiempo de tres años, y otros cuatro por el de atentado en concurso con un delito de lesiones y privación del derecho de sufragio durante la pena, además de dos meses de multa con cuota diaria de 20 euros por una falta de lesiones.