Utilizaron los ordenadores de sus señorías para chatear entre ellos
Los estudiantes se suman ‘a su manera’ al homenaje a nuestra Carta Magna
viernes 05 de diciembre de 2008, 16:16h
Actualizado: 07 de diciembre de 2008, 12:57h
No hubo ‘famosos’, como les hubiera gustado. Pero los chavales no faltaron a la cita del presidente del Congreso, José Bono, para festejar el 30ª aniversario la Constitución española. Por un día, sus señorías cedieron sus escaños a los 300 escolares, de entre 14 y 17 años pertenecientes a 16 centros educativos de la Comunidad de Madrid, que fueron leyendo los artículos de la Carta Magna desde la tribuna de oradores. El presidente de la Cámara, José Bono, tras darles la bienvenida “a la casa de todos”, les brindó una lección magistral sobre la historia nuestra democracia. A muchos de ellos el acto se les hizo “largo y algo aburrido” pero se divirtieron intercambiándose mensajes desde los ordenadores de sus señorías.
Fue la anécdota de una jornada festiva que, como reconocían muchos de los estudiantes a la salida, les había parecido “demasiado larga” e incluso “aburrida”. El propio Bono, al darse de inmediato cuenta del ‘juego’ que se traían entre ellos les hizo un guiño cómplice y les prometió guardar “privacidad” sobre los mensajes que se habían cruzado desde los ordenadores de sus señorías mientras sus compañeros leían en la tribuna. Tan solo el banco azul quedó ‘virgen’ de ese uso masivo. Pero no el escaño de Mariano Rajoy o de los portavoces parlamentarios, ni por supuesto, sus respectivos ordenadores.
Al finalizar el acto, la propia Ana Pastor, vicepresidenta segunda de la Mesa, se reía de la ‘ocurrencia’ de los chavales, mientras estos confesaban que habían matado el tiempo con lo que más les gusta hacer : chateando. ¿Qué decían los mensajes?. “Pues el hambre que había y lo aburrido que estaba resultado tanto artículo y tanta lectura”, confesaba uno de los participantes del homenaje a nuestra Carta Magna al filo de las dos y media de la tarde tras más de dos horas de ‘sesión plenaria’. Otros lamentaron no haber podio compartir escaño con Iker Casillas o con algunas de las actrices que estaban invitadas en un principio por la Cámara.
Y es que, como ya se sabe, la intención del presidente del Congreso, José Bono, era que en este viernes participaran también en este homenaje varios famosos, pero la Mesa de la Cámara rechazó su propuesta por no haber sido consensuada previamente con el resto de los grupos parlamentarios.
Mañana, sábado, tendrá lugar la recepción institucional a la que asistirán los Reyes, Don Juan Carlos y Doña Sofía, y los príncipes de Asturias, Don Felipe y Doña Letizia. El atentado mortal cometido por ETA el miércoles en Azpeitia (Guipúzcoa) contra el empresario vasco Ignacio Uría, ha llevado a Bono a suspender el cóctel posterior a los actos protocolarios en señal de duelo. Tampoco habrá almuerzo de los miembros de la Mesa con sus Majestades.
La Carta Magna, asignatura pendiente
El acto con los estudiantes se inició a mediodía. Minutos después, los chavales, elegidos por sorteo de entre los colegios que más han visitado la Cámara en los últimos años, ya poblaban todo el hemiciclo aunque solo unos cuantos fueron los ‘elegidos’ para leer los pasajes constitucionales. El propio Bono recibió en la puerta del Palacio a los directores de los centros y a los alumnos a los que se les notaba que iban a aleccionados por sus superiores ya que se mostraron en todo momento muy ‘formalitos’. Algunos no ocultaban sus nervios por el hecho de tener que subir a la tribuna de oradores desde donde tantas veces han visto hablar al presidente del Gobierno, a sus ministros y a nuestros ‘padres de la patria’.
Pero todos supieron estar a la altura de las circunstancias. Las dos vicepresidentas, primera y segunda, la socialista Teresa Cunillera, y la ‘popular’ Ana Pastor, respectivamente, se turnaron para sustituir a Bono en la presidencia. Durante más de dos horas y media, los estudiantes fueron leyendo el artículo constitucional asignado y ensayado previamente en el colegio.
Sin embargo, a preguntas de los informadores del Congreso, algunos de ellos demostraron que desconocían con precisión cuando entró en vigor la Constitución o para qué sirve. Otros dudaban al contestar o lo hacían con vaguedades. Incluso hubo algunos que ni siquiera sabían de qué trataba el artículo que minutos después iba a tener que leer desde la tribuna. En definitiva, que en su mayoría traían aprendida la lección con ‘alfileres’.
Los profesores que les acompañaban lamentaron que en los centros educativos no se haga más hincapié en enseñarles los valores de nuestra Carta Magna.
Al final, los jóvenes se marcharon encantados con el kit regalo del Congreso y con prisa por ver si llegaban a tiempo de ver si salían en los informativos de las tres de la tarde.