FCC, clave en el desbloqueo de la operación Calderón
martes 09 de diciembre de 2008, 11:52h
Actualizado: 09 de diciembre de 2008, 16:29h
La 'operación Calderón' está casi a punto de finalizar. Y es que está previsto que el próximo viernes se cierre el convenio por el que finalmente el Atlético de Madrid se trasladaría a La Peineta. FCC será la empresa responsable de construir el nuevo estadio y de derribar el estadio Calderón a cambio del solar.
Casi año y medio ha sido necesario para desbloquear la 'operación Calderón'. Según publica este martes El País, el 16 de julio de 2007 se firmó el protocolo de intenciones del convenio que se cerrará finalmente este viernes. Mientras tanto, muchas reuniones y quiebras económicas se han sucedido durante este tiempo.
El pasado 2 de julio, FCC se quedó con los derechos de explotación de los aprovechamientos urbanísticos de Martinsa, la inmobiliaria de Fernando Martín, que suspendió pagos el pasado junio. Esto supone el 50 por ciento de la superficie total de suelo del club y de la cervecera Mahou que está al lado.
En la mitad de ese terreno se construirían 1.000 viviendas que reportaría a FCC y sus posibles socios unos ingresos de 425 millones de euros brutos. Sin embargo, con el cambio de estadio, el Atlético de Madrid no recibiría ni un céntimo, sólo el nuevo campo que será de su propiedad cuando terminen los Juegos o inmediatamente después de construirse de no albergarlos.
Con el cambio de estadio, el equipo rojiblanco ganará en aforo ya que pasaría de 55.000 a 74.000 espectadores. También ganará en aprovechamiento, pues la intención es construir un centro comercial como el que tiene el Bernabeu en una de sus esquinas. Asimismo se baraja la posibilidad de que se le bautice con el nombre de algún patrocinador previo paso por caja.
Por su parte, FCC derribaría el Calderón, soterraría la M-30 a su paso por el viejo estadio y construiría la nueva Peineta. El precio de todas estas obras ascendería a 270 millones de euros, el mismo valor que el suelo del Atlético de Madrid. Además, la constructora debería hacerse cargo de adaptar el estadio a los Juegos en el caso de que Madrid consiguiera albergarlos en 2016, mientras que el Consistorio sólo pagaría las obras de revestimiento.
Por contra, en este caso, el Atlético de Madrid se quedaría sin campo de juego la mitad de dos temporadas, ya que para adaptarlo a los Juegos y montar y desmontar las gradas y pista de atletismo, debería abandonarlo de marzo a diciembre de 2016. Todavía se trabaja para encontrar una solución a quedarse sin estadio tantos meses, aunque una de las alternativas posible era mantener en pie el Calderón hasta entonces, algo según fuentes municipales no es viable.
Las obras de construcción de la nueva Peineta durarán unos 24 meses, por lo que el equipo colchonero podría estar ya jugando en su estadio nuevo en la temporada 2012-2013.