El Papa
Benedicto XVI ha nombrado al cardenal arzobispo de Toledo y Primado de España, monseñor
Antonio Cañizares, como nuevo prefecto de la Congregación de Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, nuevo cargo por el que previsiblemente se marchará a Roma y dejará el Arzobispado de Toledo, tras seis años en el cargo, aunque en principio compaginará ambos cargos.
De esta forma, el purpurado toledano, que se encuentra presente en la inauguración del nuevo Archivo Diocesano de Toledo, abandonará la Diócesis que dirige desde diciembre de 2002. El anuncio coincide además con la festividad de Santa Leocadia, mártir toledana.
Cañizares está considerado como uno de los miembros del sector más conservador de la Iglesia Española, cercano a Rouco y muy crítico con la gestión del Gobierno socialista en los últimos años.