Un decreto presidencial ha dejado en manos de las Fuerzas Armadas el control de la dirección y ejecución de todas las acciones que fueran requeridas durante la etapa de emergencia y rehabilitación de las zonas devastadas por el fenómeno climático El Niño. Las prefecturas y los municipios no han sido considerados dentro de la normativa, que sólo plantea niveles de coordinación entre los militares y el Gobierno.
El presidente de la República en ejercicio, Álvaro García Linera, en una reunión de gabinete que comenzó antes de las 8:00 en el Palacio Quemado, decidió promulgar el Decreto Supremo 29056 donde se instruye a la institución castrense la conformación del Comando Único Transitorio. Esta instancia dirigirá, formulará, participará y ejecutará todas las labores de salvataje, atención y transporte de damnificados en el país, además de propiciar las actividades operativas que sean necesarias durante esta etapa de emergencia y la posterior rehabilitación.
El jefe de Estado Mayor del Ejército, Freddy Mackay Peralta, fue elegido para dirigir este organismo transitorio que instalará su centro de operaciones en Beni y que sólo podrá funcionar hasta que el Consejo Nacional para la Reducción de Riesgos y Atención de Desastres y/o Emergencias (Conarade) recomiende mediante una resolución expresa la finalización de la situación de desastre nacional. “Ningún boliviano se verá solo y abandonado. El Estado a partir de hoy llegará a todos los rincones de la patria para atender la emergencia, la distribución del agua potable, cobijo temporal y salud, con el fin de sobrellevar esta situación de tragedia. Es momento de que nuestras instituciones fundamentales asuman el reto para poder responder de manera organizada, disciplinada y eficiente la atención a los damnificados”, afirmó García Linera, al momento de hacer conocer a los medios de comunicación la decisión presidencial.
El Presidente en ejercicio precisó que el Ministerio de Defensa se encargará de recibir y administrar todas las donaciones internacionales y nacionales, y canalizarlas al Comando Único Transitorio para el cumplimiento de los objetivos establecidos. La medida no fue bien recibida por el prefecto de Beni, Ernesto Suárez. Aunque reaccionó de manera calmada frente a esta determinación, pidió estudiar con mayor detenimiento la normartiva para fijar una posición definitiva. Sin embargo, indicó que si el decreto supremo tiene por finalidad que los militares tomen el control de todo, sería una situación lamentable.
“Pero más triste aún sería que esto persiga una intención de hacer política con la desgracia de la gente”, concluyó Suárez, que no confirmó una reunión de prefectos en su departamento, que supuestamente debe llevarse a cabo hoy por la tarde.
Su par de La Paz, José Luis Paredes, dijo que el decreto es una forma más de mostrar la línea política con la cual maneja todo el Gobierno. “Éste es un duro golpe a la autonomía”, afirmó Paredes y reconoció que en este momento no hay tiempo para peleas con el Poder Ejecutivo.
La presidenta de la Asociación de Municipios de Santa Cruz (Amdecruz), María Elba Pinckert, fue más directa en sus conclusiones y aseveró que las medidas asumidas por las autoridades gubernamentales tienen como finalidad la centralización de los $us 70 millones que se utilizarán en favor de la población afectada por el desastre climático. “No respeta ni las autonomías departamentales, porque el decreto indica que todas las donaciones que se hagan serán centralizadas. El trabajo de las prefecturas queda fuera de cualquier instancia de coordinación en este sentido”, comentó Pinckert y recordó que en la reunión de la semana pasada, las autoridades de Gobierno se habían comprometido a trabajar con ellos.
En Trinidad hay 3.344 familias afectadas: En Trinidad existen 3.344 familias damnificadas por el agua, haciendo un total de 15.820 personas albergadas en el área urbana y rural de este municipio, según los datos difundidos por el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Municipal, actualizados hasta este miércoles.
En las 24 unidades educativas se tiene 937 familias albergadas. En los barrios trinitarios hay 2.461 familias, mientras que en el área rural el número de familias damnificadas llega a 3.344.
Saud Yuja, integrante del comité técnico del COE Municipal, informó ayer de que para dar mejores condiciones a los afectados se instalarán dos campamentos grandes: uno en la plaza de la Tradición y el otro en el campo ferial de Chetequije.
En el primer campamento instalado con la ayuda de Usaid se encuentran 89 familias, pero se habilitarán 30 carpas más en el mismo lugar. El municipio proporciona las ollas comunes para la alimentación 3 veces al día.
Al otro campamento se tiene previsto trasladar a 1.200 familias, de acuerdo a un convenio entre la Universidad Autónoma del Beni y el Ministerio de Defensa, aunque el municipio está cooperando con maquinaria y asistencia técnica.
Desde la comuna se explicó que este campamento estará a cargo de la organización Oxfan y Visión Mundial, en cuanto a carpas, instalaciones sanitarias, salud, alimentación y acciones de acuerdo a las normas internacionales.
La normativa: Objetivo. Instruir al Comando en Jefe de las Fuerzas Armadas la conformación del Comando Único Transitorio, compuesto por las tres fuerzas castrenses. Atribuciones. Formular, dirigir, participar y ejecutar las labores de salvataje, atención y transporte de damnificados. También se hace cargo de la entrega de vituallas. Donaciones. El Ministerio de Defensa recibirá y administrará la ayuda internacional y nacional.
Responsabilidad. El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Freddy Bersatti, será responsable de la administración de todos los recursos considerados en el decreto supremo.