El mes pasado se eliminaron 651,000 trabajos, después de que en enero ya se perdieran otros 600,000.
Los empleos suprimidos por las empresas estadounidenses en los últimos cuatro meses suman así 2.6 millones, según estimaciones del gobierno, refiere DPA.
Ante este dato negativo, la secretaria de Trabajo, Hilda Solís, adelantó que el gobierno invertirá 3,500 millones de dólares en la formación y reinserción laboral de desempleados.
La recuperación de la coyuntura es el principal objetivo del presidente Barack Obama, añadió Solís.
El propio Obama prevé comparecer hoy ante los medios para analizar la situación. El nuevo programa de reactivación económica impulsado por el presidente tiene el objetivo de crear 3.5 millones de empleos.
Según el Departamento de Trabajo, la eliminación de empleo afecta a todos los sectores de la economía. La situación es positiva sólo en ámbitos como la salud, la educación y el empleo público.
“Ya estamos casi al borde de un estado de pánico”, ilustró en medios locales el experto Ethan Harris, del instituto financiero Barclays Capital.
Desde el comienzo oficial de la recesión en Estados Unidos, en diciembre de 2007, la economía eliminó 3.6 millones de puestos de trabajo.
La mayor economía del mundo se contrajo en el último trimestre de 2008 en una tasa anual estimada en un 6.2 por ciento. No se esperan mejores cifras para el comienzo del año.