Diputados del PRI, PAN y PRD cerraron filas en torno al presidente Felipe Calderón respecto a su postura sobre la gobernabilidad en el país y el llamado a funcionarios de Estados Unidos a que debe existir corresponsabilidad en el combate al crimen organizado.
Asimismo, consideraron que aunque se niega que hay una campaña contra México las declaraciones de altos funcionarios y lo publicado en medios de comunicación de Estados Unidos respecto a la situación en el país, hablan de otra situación. Ante este panorama el diputado José Luis Espinosa urgió a que se forme una mesa de trabajo de alto nivel entre Estados Unidos y México para tratar los temas de seguridad, procuración de justicia e inteligencia, a fin de resolver el problema del narcotráfico que atañe a ambas naciones.
En entrevista, el vicepresidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados subrayó que "se debe realizar una estrategia para desarticular las mafias que permiten y posibilitan el paso de armas a México, lo que no se puede explicar más que con corrupción del lado norteamericano". El legislador del Partido Acción Nacional (PAN) insistió en que la violencia en México no se puede explicar sin la complicidad, corrupción, indiferencia, laxitud e ignorancia del lado estadunidense.
Opinó que "el mercado mexicano ha estado creciendo porque encontró un territorio boyante para cometer actividades delictivas asociadas en Estados Unidos".
Ante la visita que llevará a cabo la próxima semana a México la secretaria de Estado nortemericano, Hillary Clinton, dijo que es una buena señal para distender la situación que prevalece en ambos países, pero señaló que "no es conveniente que México se calle cosas que tienen que decirse".
A su vez, el presidente de la Comisión de Seguridad Pública, Francisco Rivera Bedoya, consideró que las críticas del gobierno de Estados Unidos a México en materia de seguridad tienen fines de intervención en los asuntos internos del país.
"Estados Unidos debe pasar de las palabras a los hechos, pues por un lado hace ofertas a México de apoyo y solidaridad contra el crimen organizado, pero detrás de eso hay un interés de establecer algún dominio e intervenir más en los asuntos internos del país", advirtió.
El legislador del Partido Revolucionario Institucional (PRI) sostuvo que las declaraciones de funcionarios estadunidenses son una "constante agresividad hacia nuestro país, pero no voltean a verse a sí mismos porque el alto consumo de droga y la venta indiscriminada de armas proviene de allá".
En su oportunidad, el secretario de la Comisión de Seguridad Pública, David Mendoza Arellano, señaló que como mexicanos "debemos respaldar a las autoridades. Sin embargo, hay evidencias claras de que algo está fallando frente al desbordamiento del crimen organizado".
Indicó que no comparte la idea de que la violencia es una respuesta al combate del crimen organizado, y opinó que se trata de "un crecimiento de la delincuencia derivado de su capacidad operativa, que la ha consolidado como una fuerza económica que ahora pretende tomar decisiones de carácter político".
El diputado del Partido de la Revolución Democrática (PRD) expuso que se está viendo un fenómeno social en el que la delincuencia busca irrumpir en decisiones del país.