www.diariocritico.com

Sin cultura

jueves 30 de abril de 2009, 11:26h
Actualizado: 05 de mayo de 2009, 16:57h
El pleno de la Asamblea de Madrid dedicado monográficamente a analizar la dramática situación de aquellos parados que ya no cobran nada del Estado al acabárseles la prestación  por desempleo,  tuvo atentos a los que tuvieron a bien seguirlo desde el escaño y a los informadores que esperaban las propuestas de la presidenta del Gobierno regional, Esperanza Aguirre, y de la oposición. Los cerca de medio millón de desempleados madrileños -la gran preocupación, según ellos, de todos diputados de los partidos que  participaron en este debate de soluciones a la crisis económica- estuvieron presentes en los discursos de todos  pero no fueron los protagonistas de la tarde.

Aguirre anunció que dará ayudas a los que se compren un coche por una cuantía similar al 20% del Impuesto de Matriculaciones. El objetivo, la reactivación del sector del automóvil. Si hay más gente que se compra coche, las empresas detendrán la sangría de despidos al  haber más actividad productiva. El futuro comprador, seguro que con empleo, tendrá que hacer un esfuerzo económico para pagar a plazos su nueva adquisición de cuatro ruedas, pero se mostrará contento porque el ahorro podrá dedicarlo a otras cuestiones no previstas porque no sabía de la bonificación propuesta por Aguirre, quien también planteó gracias fiscales para los compradores de su primera vivienda, que si están en el paro no se podrán apuntar a ese riesgo de compra, y la eliminación del recargo autonómico del Impuesto de Actividades Económicas, que seguro no lo pagan los que no tienen trabajo ni prestación alguna.

Además de proponer más y más rebajas de impuestos, Aguirre anunció su gran aportación a la lucha contra la crisis y el paro: la supresión de la Consejería de Cultura, Deporte y Turismo. Dirán que esta medida persigue el ahorro de dinero público, pero se me ocurren decenas de otras que también son muy costosas y  cuya funciones no son tan necesarias como la cultura. El arte, la música, la pintura, la lectura, la literatura, la danza, el teatro y la toma de la calle con actividades lúdicas son cuestiones responsabilidad hasta la fecha de Santiago Fisas, quien dejará estas tareas para ir en la lista de Mariano Rajoy en los comicios europeos de junio. Si antes la Cultura jugaba en política en primera división, a partir de ahora será una actividad de segunda regional, por mucho que estas competencias pasen a depender de la Vicepresidencia de la Comunidad de Madrid. Y el Deporte, tan necesario para el buen desarrollo del joven y complemento a la educación de las personas, también es una materia degradada por Aguirre para ayudar a que los parados pasen mejor el mes.

Si desaparece la Cultura como consejería, es más que razonable imaginar que correrán igual suerte las ayudas a extender el conocimiento de los ciudadanos con más bibliotecas, las subvenciones a  los creadores jóvenes y  a las actividades montadas en los barrios de la capital y pueblos de la región para alimentar el espíritu cultural de los madrileños. Y más en tiempos de crisis y paro galopante, porque no sólo de pan vive el hombre y la mujer. El pan llega pero menos cuando el despido forma entre en  la familia, las migajas son el alimento cuando se deja de cobrar el subsidio de desempleo y sólo un nuevo empleo en un curro no precario es la solución para volver a comer en condiciones, gracias al sueldo, si este no es de los que llaman basura e indigno. Hasta que mejoren las cosas, sin Cultura se hace más difícil el camino. La oposición presentó sus propuestas llenas de buenas intenciones e imaginación, pero como gobierna Aguirre no se podrán en marcha. En pocos meses, la Comunidad de Madrid contará con más de medio millón de parados y con un Gobierno sin Cultura.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+
0 comentarios