La Consejería de Sanidad prepara una orden para "no verse en la obligación de facturar pruebas médicas a parados de larga duración" con ingresos superiores a 7.000 euros, según explicó el consejero Juan José Güemes a Madridiario. La Seguridad Social niega que las personas que agotan la prestación y carezcan de recursos pierdan el derecho a asistencia sanitaria.
"La idea es no cobrar a nadie en la sanidad pública y que todos los madrileños tengan acceso a prestaciones sanitarias". Así explicó el consejero de Sanidad, Juan José Güemes, la
orden anunciada este jueves por la presidenta regional, Esperanza Aguirre, para que los parados de larga duración que ya no tengan prestación pero que perciban ingresos iguales o superiores al Indicador Público de Rentas Múltiples (IPREM), "unos
7.000 euros al año" según cálculos de la Consejería, puedan mantener la asistencia sanitaria gratuita. A partir de ahora, aseguró Aguirre, el único requisito para acceder a la sanidad pública en Madrid será residir en la región.
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La sanidad en España es universal y gratuita. si una persona
agota su prestación del paro, la Seguridad Social le retira la tarjeta sanitaria tradicional y le hace beneficiario de la de su
cónyuge dado que pasa a ser dependiente económicamente de él. Si esto no es posible o los dos cabezas de familia agotan el paro, reciben una
tarjeta asistencial con la que ya no tienen médico de cabecera ni especialista hospitalario asignado pero son atendidos en los
servicios de urgencias de los centros de salud y de los hospitales. En caso de tener hijos, de ser extranjeros o personas sin recursos, la ley sí les otorga un médico en Primaria y hospital de referencia. Por tanto, recalca, la Seguridad Social, existe un número "muy pequeño" de casos atendidos en los que las Comunidades Autónomas, si así lo deciden en ejercicio de sus competencias, puede cobrar la Sanidad, aunque "nunca" se niegue a nadie la misma.
La Comunidad de Madrid cree que "la existencia de uno sólo de esos casos" justifica la orden que entrará en vigor este mismo viernes. Hasta ahora, según admitió este jueves el vicepresidente regional, Ignacio González, y confirmó Güemes a
Madridiario, a las personas que no podían renovar su tarjeta sanitaria se les emitían las facturas "no se cobraban y nuestra intención ahora es no hacerlo, de ahí que no vayamos a retirar la tarjeta sanitaria a nadie".
Este intento de cobro de los servicios médicos, desconocido hasta ahora, ha saltado al primer plano precisamente a raíz del anuncio de Esperanza Aguirre de que no se cobrará la asistencia sanitaria a ningún residente en la Comunidad de Madrid.
Pocas personas sin sanidad gratuita
Güemes reconoció a preguntas de este digital -y después en la Asamblea de Madrid- que "de momento hay muy pocas personas que se hayan encontrado en esta situación, pero tememos que haya más según avance la crisis. Incluso aunque no crezca el número de parados, los que ya hayan perdido su empleo y no encuentren otro nuevo pueden perder el derecho a la asistencia sanitaria".
El secretario de Estado de la
Seguridad Social,
Octavio Granado, explicó que la decisión de extender la sanidad gratuita a las personas que tengan recursos pero que hayan agotado las prestaciones de la Seguridad Social es competencia autonómica. "Algunas autonomías decidieron hace tiempo dejar de cobrar la asistencia sanitaria a los parados que hubieran agotado sus prestaciones, y otras, como Madrid,
optaban por facturar. Las dos opciones son legítimas", explicó Granado. "Lo que no es legítimo es que echen la culpa al Gobierno de algo que no han hecho hasta ahora porque no han querido", concluyó.
En cuanto a aquellas personas que hayan agotado sus prestaciones y carezcan de recursos económicos, es decir, tengan ingresos inferiores al IPREM, seguirán, como hasta ahora, teniendo derecho a la sanidad gratuita, tal y como está recogido por ley. Juan José Güemes anunció que en Madrid, donde cada año habría más de 25.000 personas a las que se le retira la tarjeta por no tener acceso a ella en ninguno de los supuestos contemplados, su departamento va a pedir a la Seguridad Social "una
revisión sistematica de las bajas de los dos ultimos años para asegurar que ninguno de ellos está desatendido".