Vaya con Mr.
Obama. Se dice en castellano que cuando alguien es incapaz de matar una mosca es porque es inofensivo. Pues Obama ya ha demostrado que es capaz de hacerlo. Y además con su ya famosa mano izquierda y sin perder la compostura.
Siempre he declarado a través de esta columna mi eterno amor por
Sarkozy. Es más, a veces he cometido la mala acción de compararlo con Obama en detrimento de éste. Pero de un tiempo a esta parte mi corazón se está dividiendo. He de reconocer que desde que vi el vídeo de Obama en el programa de
Ellen de Generes empecé a mirarlo con otros ojos. En dicho programa, el presidente (entonces candidato) entra en el plató bailando. Pocas mujeres se resisten a los encantos de un hombre que sabe bailar. No voy a explicar por qué pero es una cuestión ciertamente atávica y que tiene que ver con la reproducción y esas cosas. Y Obama baila que te mueres. ¿Se imaginan a
ZP o a
Rajoy entrando en el plató de, pongamos por caso
Ana Rosa Quintana, bailando a ritmo de
Shakira? Pensándolo detenidamente me puedo imaginar tal dicha en otros políticos como
Jorge Moragas o el presidente de Cantabria, aunque a éste más que a ritmo de funky me lo imagino, palillo en boca y brazos en jarras siguiendo el ritmo sólo con el pie.
Pero volviendo con Obama. Acaba de protagonizar, ya digo, otro vídeo memorable. Matando una mosca. Se encontraba hablando de su política económica y una mosca le importunó. En un principio the president hizo caso omiso pero todos sabemos cómo son las moscas, sobre todo si son cojoneras (y ésta lo era). Así que Obama, aprovechando que la mosca se posó (incauta ella) en su mano derecha, se calló, fijó su objetivo y zas, con un izquierdazo la liquidó.
Callarse en televisión durante segundos es nefasto. La audiencia baja en picado, pero Obama logró el efecto contrario. Creó tal tensión que ni Hitchcock. Y no contento con matarla, además comentó la jugada. La llamó mamona y pidió al cámara que enfocara su cadáver. Eso es lo que yo llamo una persona con determinación. Si yo viviese en los esteits y Obama no fuese presidente me gustaría tenerlo de vecino en plan
Wisteria Lane y saludarlo de jardín a jardín mientras podo las amapolas y le preguntó qué tal los niños en el cole.
Al final lo de menos fueron las políticas económicas de las que fue a hablar. La mosca y su posterior asesinato se llevaron el protagonismo.
Sarko, estás empezando a perder puntos, tú no matas moscas con tanta destreza y encima te subes a taburetes para dar discursos. Entre lo bien que baila Obama y la natural tendencia que tengo a la infidelidad, me estás perdiendo como incondicional.
Bailecitos al estilo Obama
Obama: ¿Dónde está la mosca aquí o aquí?
