El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) condenó este jueves al Instituto Madrileño de la Salud de la Comunidad de Madrid a indemnizar con 100.000 euros a los hijos de una paciente que murió al ser diagnosticada de forma errónea de "nerviosismo", pese a la sintomatología cardiaca que sufría.
Según narra la asociación El Defensor del Paciente, la finada, de 74 años, sufrió la madrugada del 28 de diciembre de 2005 síntomas de mareo, vómito, fuerte dolor en el brazo izquierdo, hormigueo y adormecimiento de la extremidad afectada. Contactó con sus familiares que avisaron al 061.
A pesar de que la paciente mostraba síntomas de patología cardíaca, sólo se presentó allí un facultativo y no una UVI móvil. El médico, de forma errónea, efectuó el diagnostico de 'nerviosismo'. Horas más tarde se produjo el fallecimiento de la paciente.
La resolución judicial admite que el fallecimiento se debió a la negligencia de los médicos actuantes, que no sometieron a la paciente a un tratamiento rápido y eficaz. Asimismo, se admite que existió un "retraso en la asistencia medica domiciliaria que tardó más de una hora en llegar".
La Sala rechaza los argumentos de la administración demandada y el hecho de que el fallecimiento no se hubiera podido evitar aunque se hubiera atendido de forma rápida y urgente a la paciente.