www.diariocritico.com
Foto fija sobre fondo verde

Foto fija sobre fondo verde

jueves 09 de julio de 2009, 13:12h
Aquella primera línea verde que asomaba densa, pegadita al horizonte curvo, anunciaba  el final del viaje de las naves del reino. Aquella línea verde, hecha de selva impenetrable que se abalanzaba sobre el mar, era, fue, el paraíso de las Indias Occidentales que se encontró Colón.

Lo que antaño era una selva impenetrable se ha simplificado notablemente gracias a nuestro celo civilizador; queda un único árbol que, dicho sea de paso, por proximidad y porte apabullante, da nombre a la ciudad: la Ceiba. La deforestación completa que fuimos propiciando con el paso del tiempo tornó el verde de antaño en ese color de hormiga vieja que se extiende, contumaz, por toda la región.

Mas estamos de enhorabuena, conservamos el fondo verde. No queda selva, pero, en su lugar, todo un ejército con sus espectaculares uniformes verdes se pasea, de nuevo, por la tierra de los mayas. Habrá, nadie lo dude, suficientes uniformes como para proporcionar un tupido fondo de imagen a la foto en la que la comunidad internacional va a tener que retratarse, una vez más. Los militares golpistas tan sólo han comenzado a presentarse en sociedad. Su programa continúa con: la realización de un auto-ataque al territorio nacional (con la colaboración de oficiales excontras dentro del ejército de Nicaragua); decretar el estado de guerra y denunciar ante el mundo la agresión nicaragüense; activar los acuerdos bilaterales con USA; mantener el estado de guerra el tiempo necesario mientras se eliminan todos los focos de subversión en territorio nacional…

Desgraciadamente hay motivos para ser pesimista. El ejército hondureño se ha educado en la Escuela de las Américas y sirve, al menos desde los tiempos del Embajador (USA) Negroponte, a intereses completamente ajenos a los del pueblo hondureño. ¿Por qué será que Obama, después de tanto aspaviento inicial, no ha retirado a su Embajador en Honduras? ¿Habrá que considerar que se trataba de indignación políticamente correcta, o sea, fingida? Pero no es éste el peor de los presagios que alimenta nuestro pesimismo. Éste, el más malo de todos, viene de la mano de la Iglesia Católica. Pues no es posible que esta Santa Institución, siempre tan prudente, no haya tenido el mínimo pudor de intentar disimular su obscena celeridad en bendecir el Golpe de Estado, a menos que lo apoye con entusiasmo. La desfachatez del Cardenal Oscar Andrés Rodríguez ha llegado al extremo de afirmar que el inevitable baño de sangre que va a haber, si regresa el presidente constitucional Manuel Zelaya, será responsabilidad exclusiva suya. Aquí, lo peor no es la incuestionable capacidad de crear opinión o de conformar conciencias, sino la incuestionable evidencia histórica de que la Iglesia Católica se podrá equivocar en cuestiones científicas o de fe, pero nunca se equivoca a la hora de apostar a caballo ganador en el ámbito económico-político.

En la década de los cincuenta, la deposición, por parecidos motivos, de Jacobo Arbenz en Guatemala, inauguró una de las operaciones más sangrientas (y largas) de Centroamérica; y fue JF Kennedy (quien también tenía una excelente imagen pública) el encargado de gestionar sus comienzos. La Standard Fruit Co. y la United Fruit Co. no estaban dispuestas a que se pudiese correr ningún riesgo de merma alguna en sus beneficios, aunque ello supusiese la masacre de cientos de miles de campesinos indígenas. En la década de los sesenta, en Honduras, al igual que ahora al Presidente Zelaya, se encargó también el ejército de enviar a Costa Rica a Ramón Villeda, apuntándose mismas maneras y razones, para, seguidamente, asentarse en el poder y defender con las armas  los intereses de las multinacionales estadounidenses que explotan la zona.

La foto se repite nuevamente: mismo fondo verde militar; mismo tema: país propiedad de multinacionales norteamericanas gestionado por pequeñas oligarquías locales empeñadas en hacer bien su trabajo de capataces de la región. Y aunque pueda haber alguna excepción puntual: Arbenz, Villeda, Allende, Zelaya…  para algo están la Escuela de las Américas, los acuerdos de cooperación militar, el Departamento de Estado.

En la foto fija sobre fondo verde nos vamos a encontrar con un completo retrato de la comunidad internacional: UE, OEA, NN.UU… pero, desgraciadamente, a efectos de componer la verdadera imagen del país, sigue habiendo en Honduras un único figurante decisivo que  no es precisamente el pueblo de Honduras, sino el Presidente de los USA.


* Roberto Lazpita es coordinador de la Secretaría de DD. HH. de Ezker Batua - Berdeak
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+
0 comentarios