El ministro de Educación Alberto Sileoni salió al cruce de las críticas por los manuales de educación sexual y aseguró que “hay fundamentalismo del otro lado”
“Estamos enfocados en tres preocupaciones: las enfermedades de transmisión sexual, el embarazo temprano y el abuso infantil”, afirmó Sileoni en declaraciones televisivas y en referencia a la temática de los textos entregados a los maestros.
“Queremos cumplir la ley y centrarnos en esas tres obsesiones, porque mientras discutimos de cosas siguen abusando de los chicos, las jóvenes siguen embarazándose”, agregó.
Y, en respuesta a los cuestionamientos, aseguró que la cartera a su cargo “no compite con la familia, cómo no vamos a creer que la familia es la primera formadora?”.
“Lo que no podemos dejar de hacer es proveer información científica válida, después la comunidad católica le añade su propio ideario”, aseguró.
Sobre la ausencia de la abstinencia en la nómina de métodos de prevención dentro del manual, el ministro de Educación dijo: “Creemos no es un método, es una conducta sexual”. Y enfatizó: “Qué autoridad tengo yo para decir que es un buen camino”.
“Si yo quiero prevenir los accidentes de tránsito, no le tengo que decir a la gente que se quede en su casa”, ironizó Sileoni. “No queremos caer en discusiones que son ideologismo”, agregó.
Por último, el titular de la cartera educativa resaltó: “Nosotros como Estado tenemos la obligación, la ley no es una opinión, se nos da la instrucción de cumplirla”.
“Hay una ley y me parece que tendríamos que estar todos de acuerdo para cumplirla”, dijo.
El arzobispo de La Plata, Héctor Aguer, criticó duramente la semana pasada el contenido del "Material de formación de formadores en educación sexual y prevención de VIH/SIDA" elaborado por el Ministerio de Educación de la Nación.
Para Aguer, el manual "afirma expresamente que la escuela debe orientar sobre el uso exclusivo del preservativo como único medio de protección eficaz en la relación sexual frente al VIH, tanto para los varones como para las mujeres".
"¿No sería más eficaz e indudablemente segura la abstinencia de las relaciones sexuales prematuras e irresponsables", cuestionó Aguer.
El arzobispo aseguró que se entiende a la educación sexual como "la reivindicación del derecho a fornicar lo más temprano posible y sin olvidar el condón".