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El universo de Juan Muñoz roza las 500.000 visitas a cinco días de su cierre

miércoles 26 de agosto de 2009, 16:28h
Actualizado: 27 de agosto de 2009, 13:57h
Enanos, bailarinas, acróbatas suspendidos en el aire y humanoides que ríen y hablan en silencio se despiden el próximo lunes del museo Reina Sofía con la complicidad de cerca de medio millón de visitantes. Estos se han perdido hasta este miércoles y durante cuatro meses entre las criaturas del universo de Juan Muñoz.
Desde el 22 de abril y hasta este miércoles, la mayor retrospectiva de la obra del escultor ha conquistado a 483.156 visitantes a falta de cinco días para su cierre, según datos facilitados por el centro de arte. Un centenar de esculturas repartidas por el jardín, el claustro o el balcón que une dos áreas expositivas del edificio Sabatini componen esta muestra que recorre toda la obra de Juan Muñoz.

La interacción entre las esculturas y el espectador es constante, algo a lo que contribuye el montaje del museo, con grandes composiciones como el trabajo "Many Times", de 1999. En este, decenas de figuras de poco más de metro y medio de estatura y con rasgos asiáticos murmuran, ríen y observan su entorno hasta inquietar al propio visitante.

Unas esculturas que experimentan no sólo en lo espacial sino también en lo material. Juan Muñoz se atrevió a trabajar con papel maché, resina, poliéster o bronce, ingredientes con los que consiguió dotar de expresión y textura a cada una de sus criaturas.

Espectadores
alucinados
Precisamente, conocer de qué están hechas las figuras de Muñoz es una de las preguntas más frecuentes entre los visitantes, según Encarnación Molina, encargada de varias salas de la exposición. "Se quedan asombrados y entonces intentan tocar todos los muñequitos", bromea Molina, quien reitera que los espectadores "se quedan alucinados".

Tras el impacto de "Many Times", el visitante vuelve a sorprenderse en cada sala. Participar en un juego de sombras, de espejos o intentar descifrar lo que un ventrílocuo le susurra a la pared son otros de los alicientes de la obra de uno de los escultores españoles más importantes del siglo XX.

La muestra no termina en el interior del museo porque al visitante le esperan en la terraza 21 figuras anónimas con rostro humano y cuerpo esférico entre las que puede pasear y asomarse al jardín donde se expone otro grupo escultórico.
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