La ordenanza que multará a los clientes de la prostitución callejera llega con años de retraso. Lo hace después de que el gobierno local decidiera sacar la materia de la actual ordenanza antivandálica y crear una normativa específica para la prostitución. Los responsables municipales están debatiendo ahora la cuantía de las multas que se impondrán a los infractores, que bien podrían oscilar entre los 750 y los 3.000 euros atendiendo a las cantidades que fueron propuestas en su día para el borrador de la ordenanza antivandálica.
El fenómeno de la prostitución callejera es un problema permanente en determinadas zonas de Sevilla y ha rebrotado en otras en los últimos años. Nervión, Alcosa o Su Eminencia son algunos de los barrios más afectados por esta lacra social. Desde principios de año, la Policía ha incrementado su presencia de manera notable donde se ejerce la prostitución callejera con asiduidad desde hace más de quince años.
Mientras no esté en vigor la ordenanza, la Policía no puede poner en práctica otro tipo de medidas. En España no es delito ejercer la prostitución ni tampoco lo es contratar servicios sexuales. Sólo está penado el proxenetismo, que también existe en las calles de Sevilla.
La presencia policial ha servido para rebajar la actividad de las prostitutas, que suelen optar por marcharse al ver a los agentes. La explicación es sencilla. El 80% de las mujeres que ofrecen sus servicios son extranjeras y la mitad se encuentran en España en situación irregular, según un estudio de la ONG Médicos del Mundo. De ahí que sean muy pocas las que se atrevan a ejercer la prostitución ante la mirada de la Policía.