Los planes finales del Ejecutivo comunitario se hacen públicos en vísperas de la celebración en Pittsburgh (Estados Unidos) de la tercera cumbre del G-20 desde el estallido de la crisis hace dos años. La Unión Europea pretende así ejercer un papel de liderazgo en las reformas de la arquitectura financiera internacional. "Este sistema europeo puede inspirar un sistema mundial. Es la posición que defenderemos en el G-20 de Pittsburgh", dijo el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso.
Las tres nuevas autoridades europeas se encargarán de elaborar normas comunes para las entidades financieras y supervisarán a las agencias de calificación de riesgos. Además, dispondrán de facultades decisorias vinculantes en caso de desacuerdo entre los supervisores del Estado de establecimiento y el de acogida de una entidad transfronteriza.
Supervisor bancario en EE UU
El secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, anunció durante su comparecencia ante el Congreso la creación de un nuevo supervisor bancario para EEUU para reforzar el cumplimiento de las normas para las tarjetas de crédito, hipotecas y cuentas de ahorros.
Según explicó, la reforma del sistema financiero requiere de "una supervisión general" para eliminar "deficiencias y lagunas", ya que los defectos del sistema y el marco regulador estadounidense "permitieron que la crisis ocurriera" y en cierta manera ayudaron a causarla.
La propuesta del Gobierno estadounidense endurecerá los estándares para el asesoramiento de inversión y brókers mientras expande a su vez la autoridad del regulador bursátil norteamericano, Securities and Exchange Commision (SEC) en cuanto a la divulgación de información y refuerzo de la supervisión.