He tomado el título del libro de cuentos del gran del escritor mexicano Juan Rulfo (1918-1986), ese espacio de la lucha armada revolucionaria en México, llamado “Guerra Cristera”. Todos se decían “soldados de Cristo Rey” y tenían como divisa la bandera nacional con la imagen bordada de la Virgen de Guadalupe, el movimiento Cristero tenía en sí toda la fuerza de quien sabe estar haciendo la voluntad de Dios.
Ahora el escenario es Venezuela y la voluntad es del vocinglero de Chávez, que juega peligrosamente con un lenguaje bélico demencial y que supuestamente lidera un movimiento “Bolivariano” cuya iconografía es la imagen del admirado y venerado Libertador Simón Bolívar, cuya imagen desgraciadamente, por la irreverencia e irresponsabilidad, Chávez la está vaciando de contenido; recordemos en la reciente reunión de Jefes de Estado en la isla Margarita; Chávez le entregó una réplica de la espada del Libertador a nada menos que al dictador y terrorista libio Kaddafi, expresando que “Kaddafi era para Libia lo que Bolívar era para la Grancolombia”…un insulto a la memoria del Libertador.
Acosado por los problemas internos, pese a los inmensos ingresos producto de los fabulosos precios del petróleo; escasez de agua, de alimentos, de electricidad; inflación acumulada de más del 20 %; baja de su popularidad a un 46,2 %; Chávez, en días pasados llamó a los militares a prepararse para la guerra; una treta conocida y empleada históricamente, como una cortina de humo, por presidentes que no tienen otra salida a sus problemas internos para “tapar” su incapacidad para gobernar y actos de corrupción inocultables.
Lo más grave es que Chávez quiere arrastrarnos a una aventura bélica que sería un verdadero crimen; su estrategia es la de exacerbar los nacionalismos y llama a defendernos de una posible agresión por parte del “Imperialismo yanqui” a través de Colombia y su “lacayo Uribe”.
Chávez ha creado una maquinaria bélica impresionante; firmó un contrato con Rusia por 5 mil millones de dólares para adquirir misiles S-300 (con un alcance de 300 km.), 100 mil fusiles AK-103, 92 tanques T-72, 24 caza-bombarderos SU-30, una flota de helicópteros de ataque MI-35 y de transporte MI-17 y MI-26; además de un proyecto nuclear que de acuerdo a sus declaraciones, es para fines pacíficos: Aquí una sola pregunta ¿Para qué tanto armamento si su pueblo se muere de hambre?
El presidente Boliviano, siguiendo el mal ejemplo, ha declarado que fortalecerá a su ejército ante una eventual agresión y ha recurrido a Rusia para comprar armas.
Hagamos votos por la paz, no queremos que nuestros países pobres se conviertan en un llano en llamas.