El presidente del Euskadi Buru Batzar (EBB) del PNV,
Iñigo Urkullu, se ofreció al nacionalismo democrático a
"hacer juntos" un
"camino propio" y
"dar la vuelta" al pacto PP-PSE. Además, advirtió de que socialistas y populares no podrán
"normalizar" a los vascos porque
"Euskadi sigue siendo Euskadi" y
"la sociedad vasca sigue siendo diferente".
Así, Urkullu reconoció que la sociedad actual vive
"una atomización sin precedentes del nacionalismo vasco" que
"ha abierto el camino para el éxito de la estrategia PSE-PP", por lo que emplazó a todos los partidos del nacionalismo democrático a
"hacer juntos un camino propio" con el objetivo de lograr que el futuro de Euskadi
"lo escriban todos los vascos".
Insistió en que PSE y PP han hecho un pacto de hierro y que hace un año PP y PSOE lograron su ansiado objetivo:
"Hace un año cambiaron el color de Euskadi en su mapa. El mapa español. Pero el problema que tienen es que Euskadi sigue siendo verde. El problema que tienen es que Euskadi sigue siendo Euskadi. Que la sociedad vasca sigue siendo diferente. Por mucho que les pese. Por mucho que nos pretendan cambiar y diluir", agregó.
De igual forma, recordó las últimas cifras negativas de la comunidad autónoma vasca, de las que culpó al Gobierno de
Patxi López, en cuestiones como el paro,
la "transferencia averiada de las políticas activas de empleo", la deuda del Gobierno autonómico,
la "paralización de las inversiones" y la
"reducción de la apuesta por la innovación y la internacionalización".
El líder jeltzale aprovechó también su alocución a la militancia para aludir, sin citarlo, a la supuesta trama de corrupción en Álava, en la que están acusadas ocho personas vinculadas a la formación, para dejar clara la postura del partido. "
Honestidad. Compromiso. Trabajo y transparencia. Sobre estos valores se asienta nuestro proyecto para hacer frente a la crisis. Entre nosotros, en el seno del PNV, nadie nos va a hacer perder estos valores. Nadie. Nunca. Jamás", insistió.
Urkullu inició su reflexión aludiendo a la crisis económica, para agregar que no sólo se ve afectada la economía.
"No nos engañemos. La crisis actual se explica también por un déficit ético. Un déficit latente en la sociedad contemporánea. También en Euskadi, también entre nosotros", admitió.
Recordó que en el PNV sus
"principios" son sus
"valores". "Que quede claro", reiteró. Por esta causa animó a trabajar y comprometerse
"para que Euskadi crezca, prospere y se desarrolle".
"Crecimiento basado en el esfuerzo y el trabajo diarios. Crecimiento productivo, no especulativo. Crecimiento desde la honestidad, la ética y la transparencia. Quien no actúe de acuerdo a estos principios no tiene cabida en el PNV. No tiene cabida. Nadie, nunca, jamás", concluyó.
Democracia sin ETA
Cambiando de tercio, Urkullu advirtió de que no hay que dejarse
"embaucar" por ETA porque,
"una vez más, su última noticia es la muerte" del gendarme francés asesinado por la banda hace unas semanas. En su discurso señaló que lo que se sabe de ETA es que mató al policía galo, una cuestión que a su juicio, hace que no se quiera
"saber nada con ETA".
Además, subrayó que "cualquier proceso de construcción nacional pasa por su solidez democrática" desde el "humanismo ético y los valores democráticos" que, recordó, "fueron la guía" del primer lehendakari del Gobierno vasco, José Antonio Agirre.
El líder 'jeltzale' remarcó que "éste es el único camino para la libertad de Euskadi, para construir nuestro propio futuro" porque "la patria quiere decidir su futuro en paz".
Fracaso, según el PSE
El secretario general del PSE de Álava, Txarli Prieto, aseguró que el Aberri Eguna sufrió hoy "el mayor fracaso de su historia" y su conmemoración resultó más "más una defunción que una celebración".
En declaraciones a Europa Press, Prieto se mostró convencido de que al presidente del PNV, Iñigo Urkullu, "le ha tocado el papelón" de celebrar un nuevo Aberri Eguna "en un momento en el que la división de los nacionalistas es extraordinaria" y "en un momento en el que ya no pueden fundir y confundir al partido con la Lehendakaritza".
"La verdad es que le surge una situación muy complicada de manejar, en la que, tal vez esté el fundamento de que hoy se haya dedicado más a poner las miradas y las críticas en otros lugares y a hablar más de otros que de ellos mismos", apuntó.
A su juicio, la celebración del Aberri Eguna de 2010 será recordada porque "en este año se certificó que era obsoleta y por haber sufrido el mayor fracaso de su historia" con cuatro convocatorias "en lugares diferentes".