"Debemos crear sistemas más estables y controlados de competición, que el mérito deportivo no sea el único elemento a tomar en cuenta para clasificarse", sentenció, en su ponencia en los 'Desayunos Deportivos de Europa Press', patrocinados por ADO, Cajastur, Repsol, Mondo y Oca.
Por eso, considera imprescindible "abordar la reducción de las competiciones nacionales, porque más de 14 equipos no tienen sentido" y "esto permitiría mayor calidad y control del gasto". Además, opina que se debe "trasladar el mismo discurso a las competiciones europeas", rechazando que haya tres y con 110 equipos, como sucede actualmente, y considerando que debe haber "un máximo de 2 y de 56 equipos".
"Sé que son medidas impopulares, pero me parecen imprescindibles", sentenció, aunque dejando caer que "tiene sus dudas de se que tenga que reducir la Euroliga" porque "los proyectos de calidad se verían cercenados y nunca se debe cortar por la calidad, sino por donde no hay equilibrio".
Por eso, y como hizo la UEFA (haciendo desaparecer la Recopa), cree que el concepto es que sólo exista una más, porque "más de 56 equipos en Europa, sobre la base de los datos que existen, no tienen mucho sentido, ya que se van a forzar economías y situaciones que no tienen futuro".
La carta a los Reyes Magos
Así, y reforzado por sus estudios, asegura que se siente "con ánimos de proponer en público" esas ideas --"escribir la carta a los Reyes Magos"-- y espera que tanto desde ACB como de FIBA puedan llegar a un consenso. "Si la ACB hace una valoración de que con 18 están mejor que con 14, tendrán sus datos, pero creo que el camino de reducir es el correcto", dijo.
"Estamos viendo realidades y me parece difícil que en la situación actual hagamos las cosas que hace 20 años. No creo que sea malo para la ACB, tengo la responsabilidad de dirigir las dos competiciones europeas y eso me lleva más allá de mis sentimientos a hacer lo mejor para el grupo para el que trabajo y eso es lo que he hecho", señaló quien hace años fuera uno de los fundadores de la ACB.
Sin embargo, sí es cierto que el conflicto existe, como lo demuestran las demandas presentadas el pasado mes de julio ante la Comisión de Competencia de la Unión Europea y ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo, demandas sobre las que se mostró contundente: "Espero que se mueran".