Joaquín Otero, el procurador leonés portavoz del grupo mixto en las Cortes Regionales, ha experimentado toda una transformación política. Desde que fue expulsado, hace algo mas de un año, de la Unión del Pueblo Leonés, nada queda de aquel Otero que reivindicaba, día sí día también, la segregación del antiguo Reino de León. Se ha convertido a la comunidad de Castilla y León y su sintonía con el grupo popular, amén de su buen rollito con el presidente Herrera, a nadie le pasa inadvertida. Los malpensados piensan que Otero -por lo demás un hábil parlamentario- está haciendo meritos para ser fichado por el PP en la próxima Legislatura. Precedentes hay de procuradores leoneses que estuvieron en el mismo trance. Concepción Farto, que también procedía de la UPL, fracasó en el intento. No así Luis Áznar (ex CDS), quién culminó con éxito la travesía.