Nuevo Presidente se relaja en un costoso crucero por el Mediterráneo
Tormenta política por un “viaje de placer”
martes 08 de mayo de 2007, 23:31h
Actualizado: 19 de septiembre de 2007, 03:01h
El presidente electo de Francia, el conservador Nicolás Sarkozy, descansa con su familia y unos allegados en aguas del Mediterráneo, en el lujoso yate de un empresario multimillonario francés, según medios locales.
Sarkozy, que asumirá el cargo el próximo día 16, abandonó París el lunes, al día siguiente de su victoria sobre la socialista Ségolène Royal, para un "retiro" de "introspección" de dos o tres días. Su destino fue mantenido en secreto, hasta que la televisión de Malta informó que había aterrizado con su familia y guardaespaldas en la isla.
Lo hizo a bordo de un avión privado, un Falcon 900 EX2, propiedad, al igual que el yate, del multimillonario francés Vincent Bolloré, según informó la revista Capital en su sitio web.
Precisa que el yate, de 60 metros de eslora, cuenta con siete camarotes, tres de ellos dobles, y puede acoger a 12 invitados, además de los 17 tripulantes. Hay un 'jacuzzi' en el puente superior y, en el salón principal, varias pantallas gigantes de plasma, sin olvidar un equipo de karaoke.
Construido en 1965 por un astillero naval japonés, el yate fue comprado por Bolloré en 2003 a la familia de armadores griegos Goulandris por 3,5 millones de dólares. El financiero francés se gastó 5 millones de euros más para renovarlo a fondo.
El alquiler de un barco de este tipo para un crucero de tres días en el Mediterráneo costaría al menos ciento diez mil euros (aproximadamente 78 millones de pesos chilenos), según dijo una experta del sector a la emisora "France Info".
La "lujosa escapada mediterránea" del autoproclamado abanderado de la Francia trabajadora "que se levanta temprano", "puede sorprender", al día siguiente de una elección "en la que los asuntos sociales han ocupado un amplio lugar", escribe Le Parisien.
El diario se pregunta si el presidente electo, que "no disimula" que le gusta el dinero, quiere imponer "un estilo a lo Tony Blair o Silvio Berlusconi: sin complejos".
Para impedir que la prensa siguiera a Sarkozy y su familia a su salida de un lujoso hotel de París, la policía bloqueó el lunes durante unos 20 minutos a todas las motos de la prensa.
En el selecto restaurante "Fouquet's", adosado al hotel donde al parecer durmió la noche de su victoria, Sarkozy había cenado el domingo con su familia y unos allegados antes de acudir a la Plaza de la Concordia, donde unos 30.000 seguidores festejaban su triunfo sobre la socialista Ségolène Royal.