Al menos seis personas han muerto y otro medio centenar han resultado heridas por una fuerte explosión registrada en la tarde de este martes en un centro comercial de Ankara, según informó el alcalde de la capital, Melih Gokcek. Sin embargo, CNN Turk y otras fuentes han elevado la cifra de fallecidos a diez.
El primer edil explicó además que las autoridades barajan la posibilidad de que la deflagración se haya debido a una bomba, una opción que ganaba fuerza a la caída de la noche. De hecho, la cadena de televisión local Star TV aseguró que la causa era un paquete con explosivos abandonado en una parada de autobús próxima al centro comercial, que está situado en el distrito céntrico de Ulus.
Asimismo, los daños materiales han sido cuantiosos. El atentado se produjo sobre las 18.50 hora local (17.50 en España) y, según informaron fuentes de la Policía a la televisión local NTV, el explosivo utilizado es del tipo A-4.
Las imágenes de las televisiones mostrabanna varias personas gravemente heridas tendidas en el suelo, mientras los equipos de emergencia se apresuraban a evacuarlas. También se han podido ver varios cuerpos cubiertos con mantas.
Este atentado se produce en medio de la crisis política que vive Turquía con motivo del nombramiento del nuevo presidente del país, que enfrenta a las fuerzas políticas islamistas moderadas y las defensoras del laicismo del estado y que ha obligado a la convocatoria de elecciones legislativas anticipadas.