jueves 23 de diciembre de 2010, 20:44h
Actualizado: 07 de febrero de 2011, 13:47h
Gumersindo y yo, de mutuo y meditado acuerdo, hemos decidido declarar el “estado de paz” que, según la biblia de nuestras letras, es signo de sosiego y buena correspondencia de unas personas con otras, especialmente en las familias. Perfecto. Estamos ya un poco cansados de los “estados de alerta” (dos de momento) y de las crispaciones sin límite. Es Navidad, señores y nos merecemos un respiro.
-Estoy triste, jefe, el presidente no me ha contestado.
Le explico que en estas fechas los señores importantes dedican su tiempo a cumplimentar mogollón de felicitaciones y a clasificar regalos, siempre enviados por alguien que, ¿en justa correspondencia?, espera algo a cambio. Siempre ha sido así. Y seguirá siéndolo. Además, Juan Vicente Herrera, fino estilista, se escaquea muy bien cuando no quiere soltar la lengua.
En Nochebuena, Gumer, que ya es uno más de la familia, se quedará con nosotros. Me pide que montemos nuestro belén particular, con personajes de nuestra Comunidad. Presiento sus intenciones y le sugiero que no debemos aumentar nuestra lista de enemigos. Me desafía:
-Vamos, jefe, ¿o no te atreves a elegir santo y virgen?
-Déjalo, respondo, porque creo que santos no hay muchos y vírgenes ¡quién lo sabe!
De cualquier forma el belén ya lo tenemos montado. Ese geniecillo, que dice ser de León, lo ha montado con figuras vivientes, con vacas flacas, pastores sin rebaño, herreros que no golpean el yunque, parados que actúan de figurantes, mendigos que piden limosna en las esquinas y…. El hurón aprovecha la ocasión y me dice: Es la paradoja de nuestro tiempo, que tenemos edificios más altos y temperamentos más reducidos, carreteras más anchas y puntos de vista más estrechos, casas más grandes y familias más chicas…
-Jolines Gumer, cómo afinas.
-No me gusta apropiarme de lo ajeno. Son palabras de un comediante muy provocador que se llamaba George Carlin. Este autor prolífico me dijo un día: acuérdate de abrazar a quiénes tienes cerca, porque ese es el único tesoro que puedes dar con el corazón sin que te cueste un centavo.
Este bicho, cuando quiere, es entrañable. Y, aprovechando tanta ternura, deseamos a todos, todos, incluidos los que nos quieran menos, unos días muy felices.
Félix Lázaro. Periodista.
Nota.-¿Qué genio ha dicho que “o las mujeres y los jóvenes se implican en el cambio, o no habrá cambio”? Y a los varones que les den. ¿O es que, acaso ellos no quieren el cambio? Una pista: el autor reconoce que abrirá una reflexión si no alcanza sus expectativas electorales. Otra pista: se le dan mejor los biberones.